29/01/2022
LA CRUDA REALIDAD DE NUESTRA CIUDAD
En los últimos años el cantón Jipijapa ha sido víctima de las malas administraciones, en donde escándalos y descuido de los malos hijos que han estado al frente de la municipalidad, han sido el punto crítico para tener a esta ciudad sumida en el abandono.
Pretendieron engañar a la sociedad con una “Regeneración Urbana” que lamentablemente no ha permitido ver el cambio que se quería en el casco central de la ciudad; vehículos y motos parqueados donde se les venga en gana, taxistas y buseteros recogiendo pasajeros en media vía, comerciantes expendiendo sus productos en espacios públicos y esto no significa estar en contra del trabajo que honestamente ellos realizan, sino en contra de la desorganización que esto implica para lograr tener una ciudad atractiva, pero la culpa total no es de ellos, sino de las autoridades que no facilitan las herramientas necesarias, espacios cómodos e higiénicamente preparados para que ellos puedan realizar sus actividades.
Muchos habitantes de la sultana del café dicen, la regeneración está muy bonita, pero su pronta respuesta es: “el costo que estamos pagando es muy alto”, ¡nuestros barrios están abandonados!, ¡llenos de huecos!; vías intransitables que dañan los vehículos y la estética del lugar donde viven ciudadanos comunes y corrientes. Para citar mencionamos algunos de los tantos sectores, calle Alejo Lascano, calle Ximena, calle 5 de junio, calle 10 de agosto y varias avenidas más de diferentes barrios, sus moradores entre risas mencionan que, en vez de tener una calle digna, tienen una pista todo terreno.
Las redes sociales han sido vitrinas para que muchos expongan su malestar, y en donde ciudadanos expresan con mensajes la necesidad de ser atendidos, el clamor del pueblo se hace sentir a través de los medios digitales, pero a las autoridades parece no importarles, hacen caso omiso a las peticiones de los jipijapenses quienes, en ocasiones por cumplir con sus responsabilidades laborales, no pueden estar tocando las puertas de la institución todos los días.
Hay un pensamiento del escritor y crítico francés Víctor Hugo que dice lo siguiente: “Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complicidad vergonzosa”, esto no se aleja de la realidad, lamentablemente el pueblo ha sido cómplice en cierta parte, porque no ha tenido los pantalones bien puestos para defender lo que por derecho le corresponde, pero nunca es tarde para tener la ciudad que todos anhelamos, es hora de levantarse y hacer que quienes estén al frente de la institución se hagan responsables de velar por el bienestar de los ciudadanos jipijapenses.