12/06/2026
La justicia es paradójica: severidad para unos, ceguera para otros
En un país donde la corrupción, el abuso de poder y el manejo irresponsable de los recursos públicos golpean diariamente las condiciones de vida del pueblo trabajador, resulta inevitable preguntarse: ¿la justicia es realmente igual para todos o se ha convertido en una paradoja?
Mientras la ciudadanía observa con indignación casos que han generado enorme preocupación nacional, como el escándalo de PROGEN, obras e infraestructuras cuestionadas que presentan fallas en tiempos récord, y denuncias públicas que involucran a personajes de relevancia política y administrativa, la respuesta institucional parece avanzar con una lentitud desesperante. Frente a estos hechos, la percepción ciudadana es clara: la Fiscalía parece mirar hacia otro lado cuando los intereses de los poderosos están en juego.
Sin embargo, ¿Esa aparente lentitud desaparece cuando se trata de perseguir a comunicadores???. Este miércoles 10 de junio de 2026, la Fiscalía de Loja formuló cargos contra el periodista lojano Boris Israel Sarango Borja, imponiéndole medidas que incluyen la prohibición de salir del país, la prohibición de enajenar bienes y la obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad competente.
Como trabajadores organizados, defensores de las libertades democráticas y del derecho del pueblo a estar informado, consideramos que este tipo de actuaciones generan legítimas preocupaciones sobre la garantía efectiva de la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo crítico.
Desde una perspectiva de clase, resulta preocupante que la institucionalidad parezca actuar con mayor rigor frente a quienes denuncian, investigan o cuestionan, mientras amplios sectores de la sociedad continúan esperando respuestas contundentes en casos que afectan directamente los recursos públicos y el bienestar colectivo.
La historia de los trabajadores nos ha enseñado que cuando se intenta silenciar una voz crítica, se envía un mensaje a toda la sociedad. Por ello, hoy más que nunca, la unidad, la organización y la solidaridad constituyen herramientas fundamentales para la defensa de los derechos democráticos conquistados mediante décadas de lucha popular.
El pueblo exige una justicia imparcial, transparente y firme contra toda forma de corrupción, venga de donde venga, y respetuosa de las garantías constitucionales y los derechos fundamentales.
Nuestra solidaridad con el compañero periodista Boris Israel Sarango Borja y con todos quienes ejercen el derecho a informar y expresar sus opiniones.