18/04/2026
| Un niño en Nigeria recibe amenazas de muerte por seguir a Jesús, pero declara: "Prefiero morir antes que negar mi fe" 🚨.
Un joven identificado como Androwas relató los momentos de terror que vivió junto a su familia durante un ataque del grupo armado Boko Haram en su comunidad en Nigeria, donde, según su testimonio, fueron amenazados de muerte por negarse a renunciar a su fe cristiana.
De acuerdo con su relato, varios integrantes del grupo llegaron inicialmente hasta su vivienda, pero no les hicieron daño en ese momento debido a que había niños en el lugar. Posteriormente, los atacantes comenzaron a disparar de forma indiscriminada contra otras personas del sector. En medio del caos, Androwas tomó a una de sus primas y huyó mientras lloraba, mientras un vecino cargó a otra menor para escapar hacia una zona boscosa.
La familia logró esconderse durante varios días en el bosque, donde permanecieron en condiciones extremas. El joven recordó que corrían hasta la noche para evitar ser encontrados y dormían entre la maleza, rodeados de serpientes y sin acceso regular a alimentos, mientras los atacantes continuaban ingresando a las viviendas de la comunidad y llevándose pertenencias.
Según su testimonio, tiempo después los miembros del grupo armado localizaron a su familia y les dieron un ultimátum: debían negar su fe o serían asesinados. Sin embargo, aseguró que ninguno aceptó renunciar a sus creencias. “Preferimos morir”, afirmó al recordar la respuesta que dieron en ese momento.
Durante el ataque, señaló, fueron incendiadas todas las iglesias de la aldea y un pastor fue asesinado. Tras estos hechos, su familia huyó hacia un campo de refugiados en Camerún, donde permanecieron cerca de diez años.
Con el paso del tiempo, Androwas también enfrentó otras dificultades. Según contó, perdió una pierna mientras intentaba conseguir transporte en un camión cargado con chatarra y piezas de automóviles. Actualmente vive junto a su familia en un campo de desplazados internos en Nigeria, en una vivienda sin terminar donde duermen en el suelo.
A pesar de las adversidades, el joven mantiene su esperanza de continuar sus estudios y, en el futuro, abrir su propio negocio, mientras asegura que su fe sigue siendo un pilar fundamental en su vida.