11/07/2026
San Antonio, donde la tradición gastronómica se sirve cada jueves
Hay tradiciones que perduran porque cada generación decide mantenerlas vivas, por ello en la parroquia San Antonio, cada jueves, desde antes del amanecer, las cocinas comienzan a encenderse para preparar uno de los platos más representativos del sector: el tradicional caldo de tubo acompañado de tripitas, una receta que durante más de cuatro décadas ha reunido a habitantes y visitantes alrededor de la gastronomía local.
Durante un recorrido por la parroquia, realizado junto a la presidenta del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Rural de San Antonio, Mery Unuzungo, se visitaron dos de los establecimientos más representativos de esta tradición culinaria, donde cada semana decenas de personas llegan para degustar un plato que forma parte de la identidad de la comunidad.
La autoridad destacó que San Antonio, próxima a cumplir 73 años de vida parroquial, es el reflejo del esfuerzo de hombres y mujeres que han impulsado el desarrollo del territorio con trabajo y perseverancia. "Aquí hay mujeres que empiezan su jornada desde las cinco de la mañana. Son familias trabajadoras que han construido esta parroquia con esfuerzo y dedicación", manifestó.
Uno de esos ejemplos es Las Tripitas de Doña Nolberta, un emprendimiento familiar que conserva una trayectoria de aproximadamente 40 años. Verónica Romero, hija de la propietaria, relata que su madre comenzó este negocio siendo muy joven y que, con el paso del tiempo, el tradicional caldo de tubo de los jueves se convirtió en una costumbre para varias generaciones de clientes.
"Todos los jueves nos visitan entre 60 y 70 personas. La gente ya sabe que ese día encuentra el caldo de tubo y los domingos también ofrecemos seco de chivo y seco de gallina", comenta Verónica, quien además extiende una invitación para que más personas conozcan la gastronomía característica de San Antonio.
A pocos metros funciona también el local de doña Zoilita, otro emprendimiento que mantiene viva esta tradición culinaria. Ambos establecimientos destacan por ofrecer una atención basada en el orden, la limpieza y la higiene, aspectos que generan confianza entre quienes llegan cada semana para disfrutar de estos platos típicos.
La afluencia de visitantes dinamiza la economía local y demuestra cómo la gastronomía continúa siendo uno de los principales patrimonios culturales de la parroquia, preservando recetas que han pasado de generación en generación y fortaleciendo el trabajo de las familias emprendedoras.
Esta riqueza gastronómica hoy alcanza una mayor proyección gracias a CONAGOPARE 360, iniciativa impulsada por el presidente provincial del Consejo Nacional de Gobiernos Parroquiales Rurales del Ecuador (CONAGOPARE) El Oro, Ing. Manuel Agustín Buele Buele, cuyo objetivo es visibilizar el potencial turístico, cultural, histórico y productivo de las parroquias rurales de la provincia.
A través de este proyecto, CONAGOPARE El Oro continúa fortaleciendo la promoción de los territorios rurales, permitiendo que más ecuatorianos descubran las tradiciones que distinguen a comunidades como San Antonio y contribuyan al desarrollo económico de las familias que conservan vivo el patrimonio gastronómico orense.