29/08/2026
🇪🇨 La política ecuatoriana ya ni siquiera se esfuerza por disimular.
Antes, al menos, tenían la decencia de ocultar ciertas cosas. Hoy parece que todo se hace a plena luz del día y, peor aún, algunos hasta lo presumen.
Tenemos autoridades que admiten conductas cuestionables y no muestran vergüenza, sino orgullo. Tenemos episodios que han dejado serias dudas sobre la transparencia de quienes deberían garantizar elecciones limpias, y un Gobierno que, en lugar de concentrarse en resolver los problemas actuales, sigue culpando constantemente a los anteriores.
Mientras tanto, al ciudadano le subieron el IVA del 12% al 15% con el argumento de fortalecer la seguridad. Pero la pregunta sigue siendo: ¿dónde están los resultados?
Porque al ecuatoriano sí le cobran más. Lo que todavía no se ve con claridad es un cambio proporcional en su seguridad, en la economía y en su calidad de vida.
¿Hasta cuándo vamos a normalizar que la política se convierta en un espectáculo donde la vergüenza desapareció y rendir cuentas parece opcional?
El Ecuador no necesita políticos orgullosos de sus errores. Necesita autoridades que respondan por sus decisiones. 🇪🇨