16/08/2026
Una carta a mi tierra. ❤️
Querida tierra:
No somos, ni soy, de estar en campañas electorales.
Tampoco quiero pensar en esta tierra solamente en períodos de cuatro años.
Quiero pensar en el futuro.
En ese Cayambe donde nuestros jóvenes puedan quedarse, crecer y cumplir sus sueños.
Donde una madre pueda ver a su familia segura.
Donde nuestros niños puedan jugar, reír y caminar sin miedo.
Y donde nuestros adultos mayores puedan sentirse acompañados, cuidados y nunca olvidados.
Por eso creo que cambiar una realidad no siempre empieza con un político.
A veces empieza con una comunidad que decide organizarse.
Con una fundación que decide sumar.
Con personas que aportan su tiempo, sus ideas y sus manos.
Y con ciudadanos que, sin buscar protagonismo, deciden estar pendientes, acompañar y ayudar a que los proyectos sigan adelante.
Hoy vivimos una pequeña victoria.
Una de esas que quizás no salen en grandes titulares, pero que para quienes hemos visto el proceso significan muchísimo.
Ver cómo un trabajo hecho con cariño empieza a dar frutos en Pesillo, cómo el turismo comunitario puede convertirse en una oportunidad y cómo la comunidad puede mostrar al mundo todo lo que tiene, nos recuerda que sí se puede.
Y esto recién comienza. 💥
Lo que viene para la comunidad indígena Pukará de Pesillo puede ser hermoso.
Porque cuando una comunidad cree en sí misma y encuentra personas dispuestas a sumar, el cambio deja de ser una promesa y empieza a caminar.
Si tienes una idea para cambiar tu comunidad, no esperes cuatro años.
Organiza a tu gente.
Busca aliados.
Suma voluntades.
Y hazlo posible.
Esta pequeña victoria es de todos los que creemos en un mejor porvenir.
Que viva la organización.
Que viva la comunidad.
Que viva la lucha social. ✊🏽
Y, sobre todo, que nunca dejemos de amar y trabajar por nuestra tierra.