09/08/2020
💢LA HISTORIA DE ESTHÉR...💢
- ¡No vayas, te lo suplico!... Algo aquí en mi corazón, me dice que no debes ir hija -
- ¡Mamá! Es solo una reunion de amigas, y no es tan lejos, he hecho este viaje otras veces y aparte no iré sola, Elena irá conmigo, estaremos aquí mañana temprano -
Era una tarde lluviosa con amenaza de tormenta en la colonia Polanco de la ciudad de México, donde se suscitaba este diálogo. Jessica, joven universitaria en la flor de la juventud, hacia planes, esa noche iría a una fiesta a Cuernavaca, Morelos.
A pesar del mal tiempo, Jessica tomó la decisión de ir. Por mas insistencia de sus padres, no hubo poder humano que la convenciera de no hacer el viaje.
Finalmente accedieron, pero con mucho pesar en el corazón de la madre de Jessica, es como ese sexto sentido de las mamás, un mal presentimiento. Lejos estaba de imaginar, la desgracia que estaba por suceder.
El reloj de pared marcaba 7:00 cuando sonó el timbre...
Era Elena, había llegado por Jessica. Tras despedirse de sus padres, dándoles una y mil recomendaciones, su madre puso sobre sus manos un medallón con un crucifijo de plata.
- Para que te proteja hija -le dijo.
El cielo retumbaba por la tormenta eléctrica, llovía a cántaros. Jessica se puso al volante, y Elena de copiloto, salieron con rumbo a Cuernava por la carretera libre. Nunca las volvieron a ver, nunca llegaron a Cuernavaca... Y el auto que llevaban tampoco apareció.
Como si la tierra se las hubiera tragado.
- ¿Donde esta mi hija?, Mi Jessica -la voz retumbo por toda la casa.
Era la voz de una madre angustiada al borde del colapso, su hija no había llegado a Cuernavaca. Jessica y Elena habían desaparecido sin dejar rastro.
Empezaron las investigaciones para dar con su paradero, preguntas a todo el mundo. Amigos y conocidos se unieron a la búsqueda, pero nada, ni una pista.
Los padres de Jessica solicitaron los servicios de un detective privado, viendo la ineptitud con la que los policías trabajaban, hubo incluso uno que en medio del dolor de la familia se atrevió a decir:
- Seguramente se fue con el novio, al rato regresa feliz como si nada -
Pero ni con el detective se logró avance alguno. Los últimos indicios que tuvieron de las desaparecidas fue que a orillas de la ciudad, Jessica y Elena se detuvieron a comprar café en una tienda de autoservicio, las cámaras de seguridad las captaron, e incluso el joven que las atendió, dijo que Jessica tenia un leve parecido con la actriz María Rojo.
Compraron, pagaron, subieron al auto y se perdieron en la oscuridad. Pasaron 5 largos años en el que los padres de Jessica se preguntaban que había pasado con su hija, la policía por supuesto ya había dado carpetazo al caso de Jessica y Elena como: Desaparecidas en extrañas circunstancias.
Los padres de Elena quizás ya la habían olvidado o quizá ya se habían resignado, incluso se mudaron de la Ciudad de México, pues decían que todo ahí les recordaba a Elena.
Los padres de Jessica la seguían esperando, con los brazos abiertos, sin reproches, sin reclamo; seguían teniendo esperanzas a pesar del tiempo, a pesar del dolor. 5 años en los que envejecieron mas rápido de lo normal, por la pena de no saber donde estaba su única hija.
¡Riiing!, ¡Riiing! Sonó el teléfono una y otra vez.
- ¿Quién habla? -contesto la madre de Jessica.
- ¡Soy yo! El detective Quiroz, creo tenerle buenas noticias... Sobre Jessica -
- ¡Ooooh mi hija!... ¡Mi querida hija! ¿La han encontrado? ¿Donde esta? Quiero verla... -
- Señora, tengo que verlos en mi oficina ahora mismo -
Los padres de Jessica lloraron abrazados. Su Jessica, su nena podría volver a casa. No veían los minutos por llegar a la oficina del detective, tratándose de un asunto urgente, entraron en seguida con el detective Quiroz.
- iPor favor! ¿Donde esta?, ¡Queremos verla! -suplicó la madre.
- Quiero que se tranquilicen y escuchen atentamente, todo lo que les voy a decir: A pesar de que la policía dio por cerrado el caso de su hija ya hace varios años, yo continué con mis investigaciones, esto es algo raro, pero que quizá tenga respuestas lógicas. Resulta ser que en un poblado que esta por la carretera libre a Cuernavaca, hay una pequeña niña de 5 años que dice ser Jessica... Parecera algo loco pero ella ha proporcionado a detalle su nombre, dirección y número de teléfono... -
Los padres de Jessica, no daban crédito a lo que escuchaban, pero de inmediato, dijeron que querían ver a la niña. Sin perder tiempo Quiroz y ellos viajaron para encontrarse con la pequeña. La pequeña, dormía plácidamente cuando llegaron.
Los ojos de la madre de Jessica se llenaron de lágrimas, era la misma imagen de su jessica cuando era una niña; su mismo color de pelo, su misma boca, su misma cara, incluso el lunar que Jessica tenia cerca de la boca y la hacia parecerse a la actriz Maria Rojo... la pequeña lo tenia.
De repente la pequeña despertó, no se inmutó ni un segundo. Al verlos, de inmediato gritó:
- iPapi, mami! Se tardaron un poco pero vinieron por mi, no se imaginan el frio que tengo -
Se colgó de sus cuellos y los besó tiernamente, solo como Jessica sabia hacerlo.
- ¿Y como esta mi Luna? ¿Todavía le gustan las croquetas de atún? -preguntó la pequeña.
Luna, era la mascota que Jessica tenia cuando desapareció, y tenia un par de años que había mu**to. Los padres se abrazaron llorando, la única explicación que encontraban para que esa pequeña supiera todo eso, es que quizas era hija de Jessica, quizas era su nieta.
Pensaron que seguramente Jessica desapareció por que estaba embarazada, y avergonzada decidió fingir su desaparición para ocultar su embarazo, pero ¿donde esta Jessica? ¿y Elena?. ...Y Elena ¿hubiera sacrificado todos sus sueños por ayudar a Jessica?. No encontraban explicación alguna.
- ¡Es nuestra nieta! Es hija de nuestra Jessica -dijo la madre con una inmensa alegría.
Ahora derramaba lagrimas pero de felicidad. Solo faltaba saber donde estaba Jessica para completar la dicha. Una puerta rechinó y de ahi salió una pareja, de un cuarto continuo, eran Tomas y Laura.
- Hemos escuchado toda su platica y nos apena decirles que la pequeña Esther es nuestra hija, por que ese es su nombre...Todo ha sido extraño para nosotros también, ya que desde que Esther aprendió a hablar, comenzó a decir que su nombre es Jessica, incluso nos daba la dirección de una colonia de Polanco, en el estado de México. Insistentemente nos decía que la lleváramos ahí... y acompañado de ese extraño comportamiento, Esther empezó a padecer de una rara enfermedad desconocida
- iPero es mi nieta !-gritó la madre con mucha angustia- ¿Por que nos la quieren quitar?... Seguramente Jessica se las dio, pero antes de abandonarla con ustedes le contó todo lo que la pequeña sabe... ¿O como me explican eso? -
- No señora -intervino Tomas- Esther es nuestra hija, tenemos todos los documentos que avalan que es nuestra y estamos dispuestos a hacer cualquier prueba para que no queden dudas -
Tras la insistencia de los padres de Jessica, la pequeña Esther y sus padres se hicieron unas pruebas de ADN. Todo indicó, que la niña no tenia ningún parentesco con los padres de Jessica. Sus verdaderos padres eran Tomas y Laura.
Estando aun en el Hospital, la pequeña Esther enfermo de gravedad, y tuvo que ser internada urgentemente. La madre de Jessica suplicó a Laura para que la dejará permanecer a su lado, quería estar lo mas cerca posible de ese ángel que le recordaba a su Jessica, aunque por sus venas no corriera la misma sangre, sentía que ya la amaba con todo su corazón.
Los doctores no daban Esperanzas, no sabían que tenia la pequeña, solo sabían que su vida colgaba de un hilo. Las mujeres lloraban abrazadas y rezaban por la recuperación de la pequeña Esther.
Tras varios días, en los que la pequeña cayó en fiebres altas, entre alucinaciones gritaba y pedía ayuda, después perdía el conocimiento.
Una noche Esther se puso más grave, el doctor de turno les dijo que tenia que ser trasladada a la Ciudad de México, a un hospital infantil, y que probablemente por las alucinaciones, dolores de cabeza y demas sintomas de la pequeña, tendria un tumor cerebral.
Mientras preparaban la ambulancia para el traslado, unos relámpagos anunciaron la llegada de una tormenta. La ambulancia comenzó su partida, al mismo tiempo que las nubes comenzaron a soltar el agua, como si el cielo llorara, como un presagio.
El detective Quiroz, pidió acompañar a los padres de la pequeña dentro de la ambulancia, mientras los padres de Jessica se iban tras de la ambulancia en su auto. Llovía a cántaros, muchos rayos se dibujaban por todo el cielo como dedos eléctricos.
La pequeña Esther iba semi-inconsciente y sus padres abrazados lloraban en silencio. En algún punto de la carretera libre Cuernavaca-México Esther nuevamente comenzó a "alucinar".
- ¡Elena, Elenaaaaa, no te duermas Elena! ¡Elenaaaaa!... ¡Elena despierta, por favor despierta, Vamos a chocar!, ¡No, No, Nooooooooo! -
En ese momento Esther se desmayó. El detective Quiroz, quien no perdía detalle de nada, de inmediato pidió, que pararan la ambulancia y bajó de ella. Detuvo el vehículo de los padres de Jessica y les pidió que lo acompañaran.
La tormenta estaba parando, ya estaba lloviendo muy poco, caminando los tres regresaban por donde mas o menos Quiroz detecto que Esther había comenzado a alucinar. La intuición, le había dicho a Quiroz, que los gritos de la pequeña en ese sitio eran un mensaje, un mensaje de auxilio de Jessica del mas allá.
En ese sitio como en toda la carretera de la libre México-Cuernavaca había una espesa vegetación, a donde Quiroz se adentró, no había rastros de que nadie alguna hubiese estado por ahí alguna vez, grandes arboles cubrían completamente la orilla de esa carretera, y aproximadamente un kilometro hacia abajo, ahí estaban...
Eran los restos de un auto rojo, casi esquelético por el pasó del tiempo. Al volante una calavera con larga cabellera negra, y a varios metros de ahí, pero no muy lejos otro esqueleto, con larga cabellera rubia... En su cuello portaba un medallón con un crucifijo de plata.
Los restos de ese cuerpo estaban como tratando de subir por el barranco, pero nunca lo hubiera logrado, pues ambas piernas las tenia rotas. En su mano derecha su reloj de pulsera estrellado, marcaba la hora exacta de su muerte 9:40 pm... era Jessica.
Tras el rescate de los restos de Jessica y Elena, surgieron nuevos detalles. La pequeña Esther nació la noche del accidente a las 9:45pm, o sea cinco minutos después de la muerte de Jessica.
Estando en el panteón, los padres de Jessica recibieron la triste noticia, Esther habia fallecido... Había dado su último suspiro en brazos de sus padres con una hermosa sonrisita de satisfacción. Había cumplido su misión, ayudó a Jessica a ser encontrada, Jessica que del mas allá, lo pedía a gritos.
Por petición de los padres de Esther, la pequeña fue enterrada junto a Jessica. Y así pudieran estar juntas para siempre...
Fin.
Autor desconocido