27/01/2026
HOLA SEÑORA VICE. ME S**O LA CAMISETA PINTO ANTE USTED.
La camiseta que sí paga impuestos, porque dicen que hay gente que se larga del Ecuador -digamos al Perú- para evadir impuestos en el país. Me la s**o porque usted sí que me ha dejado impresionado. Uno que pensaba que las damas de alta alcurnia no gritaban, a duras p***s susurraban o ensayaban algún mohín de desagrado. Pero no. Usted decidió sacar el Pinto que todos los Pinto llevan en forma de Pinto. Vio la oportunidad de hacer catarsis con esa pobre señora que no entendía muy bien porqué alguien como usted se atrevió a gritar como desquiciada, como que alguien le exigiera pagar más deudas a entidades del Estado o cancelar seis millones a sus ex trabajadores.
Luces…
¿Fue a terapia y le dijeron que grite, que saque toda su bronca? Pero claro, no debe gritar a sus superiores, sino a los inferiores, a quienes tendrán que agachar la cabeza, así usted no tenga argumentos. Porque si la vicepresidenta entra gritando, pidiendo que se atienda bien a todos los pacientes, y en ese centro de salud no hay médicos suficientes ni especialistas ni medicinas, entonces sus gritos caen en el vacío, en uno más hondo que sus deudas.
Cámaras…
Verá, María José. Es difícil tratarlos bien a ustedes, a todos los que conforman este gobierno. Porque, con la camiseta Pinto puesta o no, son unos mediocres e inútiles, así se cambien de talla todos los días. Es notorio que sus asesores de Comunicación le dieron un guion, mientras le asesoraban que se vuelva una actriz que sobreactúe, que se más histriónica que cuando maltrata a sus empleados, que mire videos de su compañero calvo -remedo de torero-, donde él gesticula como si le hubieran puesto rascabonito en los calzoncillos. Y entonces, claro, le pusieron un micrófono y le grabaron para que todo el país se ponga de su lado; se ponga su camiseta.
Acción.
Eso es todo lo que logran hacer. Pura pantomima para convencernos que gobiernan. Gritar y gritar para que nos olvidemos que no dan una. Tantos escándalos encima no les da tiempo a pensar. Buscan de todas las formas que nos olvidemos de su delfín Godoy en el Consejo de la Judicatura, de los negociados de Progen, de las chiquillas de la mafia ADN. Por eso nos inventan escándalos todos los días. Para que hablemos de eso y no de su corrupción y de su complicidad con el narco. Esa fue la orden. Que todos griten frente a las cámaras y se hagan los buenitos y sensibles y molestos con la situación del país. Porque todo puede ser, pero interrumpir las eternas vacaciones del inútil, jamás.
Usted pensó que sería una Julia Robert, una Salma Hayek en medio de un Centro de Salud. Pero no, verás. No te da la talla, por más Pinto que seas. Ni como extra, señora. Fuiste más falsa que billete de tres dólares. Algo así como cuando Noboa se quiere hacer el inteligente y no le da, porque nunca le da. Así mismo con su mercé.
Yo de usted o de vos, ya que entramos en confianza, me largo al Perú. No vaya ser que te sigan molestando con eso de que tu esposo hizo contratos con el Estado, cuando es ilegal o por lo menos antiético. ¡Ay, esta camada de ricos del país! Lo bueno es que no roban, no hacen negociados. Son unos angelitos que se siguen enriqueciendo, pero por el bien del país.
Chao, no ve.