10/08/2026
La violación nunca es culpa de quien la sufre.
No importa cómo estaba vestida, dónde estaba, cuánto había bebido, si conocía al agresor o si alguna vez tuvo una relación con él. Nada convierte una violación en responsabilidad de la víctima.
La vergüenza no pertenece a quien fue violentada. La culpa es de quien decidió violentar.