05/02/2026
Noticias │Desde el 30 de enero de 2026, la entidad dejó de atender trámites, una paralización que ya golpea con fuerza al sector automotor y empieza a generar pérdidas millonarias.
La suspensión frenó en seco la comercialización de vehículos nuevos y usados. Sin emisión de placas ni acceso al historial vehicular, las transacciones quedaron en pausa.
La preocupación se extiende a todo el gremio. Rodolfo Castro, director de la Asociación Ecuatoriana Automotriz, recordó que en un mes promedio se comercializan cerca de 11.000 vehículos en el país, con un precio medio de 22.000 dólares. Esto representa un movimiento económico aproximado de 242 millones de dólares mensuales. “La afectación es enorme. No solo para concesionarios y trabajadores, sino también para el Estado, porque sin ventas no hay recaudación”, advirtió.
Según el gremio, solo por concepto de IVA el fisco dejaría de percibir alrededor del 15 % de ese monto, sin contar impactos colaterales. A ello se suma el conflicto con clientes que ya pagaron sus vehículos, pero no pueden retirarlos. “Tengo al menos diez compradores que cancelaron de contado y están desesperados. No podemos entregar un auto sin matriculación, aunque el cliente lo pida”, relató Castro.
El problema se agrava en el transporte de trabajo. Camiones y vehículos comerciales adquiridos con crédito permanecen inmovilizados, mientras las cuotas bancarias siguen corriendo. “El banco no espera. El cliente empieza a pagar por una unidad que no puede usar ni producir”, señaló el directivo.
Aunque el sector respalda las investigaciones en la ANT, insiste en que no es viable mantener la actividad paralizada. El gremio ha enviado comunicaciones al nuevo director de la entidad y a otras autoridades, sin obtener respuesta. Entre las alternativas planteadas figura autorizar, de forma temporal y mediante decreto, la circulación con factura del concesionario y comprobante de pago de matrícula hasta que el sistema se normalice.