09/06/2026
LA PRIMERA TELENOVELA NACIONAL (segunda parte)
En 1967 aparecía un segundo canal de televisión en Guayaquil, el Canal 2. Era una estación con un equipamiento más moderno que su competidor pionero, el canal 4. Con el entusiasmo del debutante, sus ejecutivos y el equipo creativo ansiaban por realizar producciones dramáticas. La prueba de fuego fueron unas cortas historias de encuentros románticos, a los que titularon “Cartas de amor”. Para protagonizarlas debieron recurrir a una mezcla de actores de la localidad y figuras de su pantalla. Así, el presentador de noticias Alfonso Espinosa de loa Monteros y la recién llegada Toty Rodríguez quien venía forjando una carrera como modelo y actriz de cine en París, estelarizaron la primera de esas historias. Se conoce que se emitieron tres episodios.
Al año siguiente, coincidiendo con la semana Santa, se estrenó otra obra dramática. “El Cristo de nuestras Angustias”, tomando un cuento breve escrito por el padre Ignacio Rueda, un sacerdote de la localidad, quien además la dirigió y cuya producción estuvo a cargo del periodista Alberto Borges. El elenco lo encabezaba Miguel Ángel Albornoz y junto a él actuaron: Alfonso Espinosa de los Monteros, Meche Mendoza, Roberto Garcés, Alisva Rodríguez, Antonio Santos y Ángela Játiva, entre otros. También figuraba Meche Lozano, la “chica Coca-Cola” que anunciaba la hora en la pantalla del canal. Sería errado llamar a esta producción unitaria una "telenovela".
Cuando trabajé en ese canal, pude visualizar unas cuantas escenas de ese dramatizado, filmadas en exteriores en 16mm y transferidas en tele-cine, puesto que no existían aún en el canal las cámaras de video-tape para ese fin.
Habría de pasar una década, para que el Canal 2 de Guayaquil, ya con el advenimiento de la señal a colores, se entusiasmara para retomar las producciones actuadas. Este regreso comenzó con una obra de tele-teatro llamada "El indiferente" (1978) escrita y dirigida por el artista Eduardo Solá Franco, quien se encontraba de paso por su ciudad, con la actuación de Mónica Fernández-Salvador, una presentadora de noticias del canal, quién también actuaría en dos consecutivas producciones dramáticas de Ecuavisa que aspiraban posicionarse en la audiencia como “telenovelas”. "La Intriga", de dos o tres capítulos (no existe registro) escrita originalmente por el cubano Arturo Suárez del Villar, adaptada y dirigida por un productor extranjero traído por el canal y que se emitió en 1979. Al año siguiente se haría "Un día el sol", que ya fue lograda con un poco más de pretensiones y duraba cinco episodios. Durante los varios años que trabajé en ese canal, no logré ubicar ninguna copia de estas últimas producciones. Lo que sí pude encontrar fueron cassettes con los 40 capítulos de la serie “Bolívar, el hombre de las dificultades”, que Ecuavisa había co-producido en 1981 en una realización colombiana dirigida por Jorge Alí Triana, apoyando tanto económicamente, como con ciertas facilidades técnicas, como la edición en sus recientemente incorporados equipos de grabación y edición AMPEX que utilizaban cinta de una pulgada y se obtenía una alta calidad de reproducción. Se emitió en 1981.
En una circunstancia parecida, cuando trabajé por primera vez en un canal de televisión, Teleamazonas de Quito, me enteré de la existencia de lo que yo consideraré la primera producción de larga extensión, que podría llamarse “telenovela” y que se realizó en ese canal en 1974. La primera estación ecuatoriana concebida para transmitir totalmente a colores en el país había iniciado sus emisiones unos meses atrás y bajo la batuta del grupo de técnicos y funcionarios que su propietario Antonio Granda Centeno había conservado al adquirir la frecuencia del desaparecido Canal 4 de HCJB, con los esposos Clark, un matrimonio de norteamericanos evangélicos, como directivos, se propusieron producir un dramatizado que sí se puede catalogar en esta categoría.
“La Casa de los Lirios” era el título de esta primera telenovela a color producida por Teleamazonas, con la misionera C.C. Martin como productora y encargada del libreto, y con la dirección de Mary Anne de Clark, “cariñosamente conocida como “Marianita”. La serie constó de 88 episodios de media hora de duración. Fue protagonizada por Isabel Sawer, Raúl Rosero y una docena de actores aficionados que procedían del grupo teatral que la misión evangélica promovía en la capital. Se incorporaron un par de actores del medio, como Fausto Terán, Ana Salvador y como galán, el joven locutor de radio Gabriel Espinosa de los Monteros. Las notas de prensa refieren como la fecha de su estreno el 8 de octubre de 1974 y se emitió de lunes a viernes en el horario de 7:30pm. Puesto que era una historia de época, con vestuario confeccionado especialmente para la producción, escenografía y utilería de detalle, esta realización haya resultado muy costosa y con seguridad, el resultado económico no resultó satisfactorio para la empresa, siendo una razón por la cual el género dramático no se retomó durante muchos años en esa estación. Para finales de 1981 cuando llegué al canal, ya no existían los equipos de video-tape de 2 pulgadas donde se grabó, y esa continua migración de formatos de reproducción en video, quizás sea la razón por la cual esta serie no haya sido conservada. Hubiese sido un patrimonio invalorable.
Ahora es una más de aquellas producciones perdidas de nuestra televisión.
Por: Marcelo Del Pozo Álava