08/03/2026
¿DE QUÉ SIRVE ABRIR MÁS IGLESIAS SI ESTÁN VACÍAS? 🌟💔👀
Hoy muchos dicen que estamos viviendo tiempos de victoria porque se abrieron más congregaciones. Que hay crecimiento porque ahora existen cuatro templos donde antes había uno. Que vamos avanzando porque el nombre se escucha en más lugares.
Pero la pregunta es simple:
¿de qué sirve tener más templos o iglesias si durante el culto apenas hay uno o dos hermanos?
Rápidamente alguien responde: “donde hay dos o tres, Dios está”. Y claro que sí, esa promesa es verdad. Pero ese pasaje no fue escrito para justificar la falta de compromiso, sino para asegurar que la presencia de Dios no depende de multitudes.
Porque también la Biblia habla de la higuera que no daba fruto. Tenía hojas, tenía apariencia, pero no tenía resultado. Y Jesús no celebró que estuviera verde por fuera. Señaló que era estéril.
Entonces no podemos escondernos detrás de una frase mientras evitamos mirar la realidad.
Las congregaciones se vacían porque el corazón se ha enfriado. Cada quien hace lo que quiere, no lo que es correcto. Se perdió el temor, se perdió la entrega, se perdió el deseo de permanecer.
Antes, cuando había bautismos, eran verdaderas fiestas espirituales. La persona sabía que comenzaba una vida nueva. Hoy algunos pasan por el agua y después desaparecen. Se bautizan y dejan el camino. ¿Dónde quedó el compromiso?
Y mientras eso sucede, en lugar de corregir, se repite: “vamos en triunfo”.
Pero el triunfo no se declara, se demuestra.
Miremos otro punto que duele todavía más.
Antes las bodas en la iglesia eran honra para Dios. La pareja quería empezar su hogar bajo su presencia. Ahora muchos prefieren unirse sin ese paso. En lugar de atraer al que no conoce a Dios, el creyente termina siendo arrastrado hacia afuera. ( Se casan o se juntan con personas fuera del camino de Dios)
La Biblia advierte que el mundo siempre va a jalar. Si uno no está firme, termina cediendo. Y eso es lo que se está viendo: menos influencia del creyente y más influencia del entorno.
No se trata de atacar a nadie. Se trata de reconocer que algo no está funcionando.
Porque si hubiera fuego verdadero, la casa estaría llena.
Si hubiera gratitud real, habría permanencia.
Si hubiera amor por Dios, el culto no sería una carga.
La Escritura habla de una iglesia que tenía nombre de que vivía, pero estaba mu**ta. Actividad había, vida no. Movimiento había, transformación no.
Ese es el peligro.
Se puede tener música, programas, anuncios y templos nuevos… y aun así estar descendiendo por dentro.
Cada uno debe preguntarse:
¿estoy aportando fruto o solo presencia?
¿mi vida anima a otros a seguir o los aleja?
Dios no busca sillas ocupadas, busca corazones rendidos.
Mientras sigamos celebrando números sin revisar la condición espiritual, el problema continuará. Pero cuando el pueblo reconozca su estado y vuelva a Dios de verdad, la historia puede cambiar.
Porque el verdadero triunfo no es abrir más puertas.
Es que la gente quiera entrar 🌿💫🎉