09/06/2026
Uno de los libros que tenemos en la caseta 369 - Bloque 21C de EDIcam / JCCM (Feria del Libro de Madrid) es el libro «Ella lee» de Kepa Murua KM
Kepa nació en Zarautz, Gipuzkoa, en 1962. Poeta, novelista, ensayista y editor, hasta 2011 dirigió la editorial Bassarai. Entre sus obras caben destacar: en poesía, Siempre conté diez y nunca apareciste (1999), Cavando la tierra con tus sueños (2000), Cardiolemas (2002), Cantos del dios oscuro (2006), Escribir la distancia (2012), Autorretratos (2018), Trilogía del corazón (2021), ¿Dónde? (2023) y Orfandad (2024); en narrativa, Un poco de paz (2013), Tangomán (2015), De temblores (2017), La carretera de la costa (2020), Elegancia (2021), Lavas Remi (2021) y Señor Baxter, unas líneas (2024); dentro del ensayo, La poesía y tú (2003), La poesía si es que existe (2005), Contradicciones (2014), Poemas de la servilleta (2016), Cambiar con la escritura (2020) y Libro de las estaciones (2025). Ha publicado tres volúmenes de sus diarios: Memorias de un poeta metido a editor, con el título de Los pasos inciertos, 1996-2004 (2012), Los sentimientos encontrados, 2005-2007 (2016) y La decisión ininterrumpida, 2008-2009 (2024).
Seguro que los amantes de la buena poesía no dejarán pasar la oportunidad de conseguir este bello y personal libro del escritor vasco.
EL TESTIMONIO
Con cada confesión vence el recuerdo:
guardado durante décadas necesita liberar
su presa.
¿Por qué el viaje convierte lo que toca
en vértigo?
Se helaron las lágrimas de los que
los despidieron,
lo hicieron sin reconocerlos completamente.
¿Cuántos años pasaron? ¿Darles sepultura?
¿Quién quiere volver atrás cuando la historia
se dirige al día después de la pérdida?
¿Quién coger el nido en un terreno
sin árboles?
Los libros que llevan el perdón de la gente
son notas esparcidas entre matorrales,
hojas calcinadas en un paisaje mudo
fue mirar y no nombrar la caída.
¿Cuántas veces se pensó que no merecía
la pena?
¿Cuántas se quedó sin reaccionar
hasta que fue tarde?
Tras descubrir el in****no en la tierra,
pese al peligro de llegar a las raíces,
a la hora
de escribir y grabar lo visto no me tembló
el pulso;
pero en el descanso, sin la ayuda del lápiz,
con un pie fuera o dentro del círculo helado,
se me seca la lengua y balbuceo
lo memorizado
como un testigo al que le falta
una respuesta
para convencer al juez del porqué
de su regreso.
Puede que me confundan cuando
me llamen:
no dije lo que se dice, conté lo que
no se sabía,
ayudé a quienes pocas veces se ayuda
—hubiera sido mejor si no lo hubiera
hecho—,
y escribí de la barbarie que sigue viva.
© Kepa Murua, «Ella lee»; Chamán Ediciones, 2025.