27/07/2026
⏳ Mientras el Titanic se hundía, los músicos de la orquesta siguieron tocando. Sabían que ya no podían cambiar el destino del barco. Sabían que tampoco salvarían sus propias vidas.
Y, sin embargo, eligieron interpretar «Nearer My God to Thee» (Más cerca, Dios mío, de Ti), no porque la música pudiera detener el hundimiento, sino porque, incluso cuando todo parecía perdido, seguía existiendo algo que merecía ser preservado: La Belleza.
👉 Quizá esa sea una de las grandes lecciones de nuestro tiempo. No siempre podremos cambiar el rumbo del destino. No siempre podremos evitar las pérdidas. Pero siempre podremos decidir qué queremos poner en el mundo mientras atravesamos la tormenta.
Nosotros seguiremos creyendo en los libros, en la belleza y la grandeza de la literatura.
Con esta imagen nos despedimos hasta después de las vacaciones. Ojalá este verano esté lleno de esos momentos que nos recuerdan que la belleza no siempre cambia el mundo, pero sí cambia nuestra forma de habitarlo.
En septiembre volveremos con «Botánica de la maravilla» de Maura Gancitano y Andrea Colamedici, un libro que comienza precisamente con esa escena inolvidable del Titanic y que nos invita a seguir cultivando el asombro incluso cuando todo parece hundirse.
Feliz verano. Que la belleza nos acompañe.