ExPi - Reseñas de teatro

ExPi - Reseñas de teatro Artes Escénicas Fuera Del Ordinario

Un artículo muy interesante! Buena lectura.
07/12/2016

Un artículo muy interesante! Buena lectura.

Muy a mi pesar este año mi presencia al festival de Escena Poble Nou fue muy puntual, solo pude ver una obra a la nueva ...
02/11/2016

Muy a mi pesar este año mi presencia al festival de Escena Poble Nou fue muy puntual, solo pude ver una obra a la nueva Sala Beckett el sábado 24 de octubre.
Se me permita una muy breve reflexión, que espero llevar más adelante a otro nivel y hacer un artículo aparte. De momento se queda en la alarmada consideración del brutal estancamiento que sufre el teatro en Barcelona y en Catalunya. No hablo de los festivales, que son un cuento aparte, sino más bien de los espectáculos presentes en las carteleras de los que deberían ser los más importantes teatros de la ciudad. Ver que se subvencionan y esponsorizan obras cuyo espesor artístico es ínfimo mientras las producciones más atrevidas sufren una trayectoria infernal antes de llegar (si llegan) a ser vistas, producidas y difundidas no me puede dejar indiferente. Me provoca, de lo contrario, una sensación de rabia y de parcial impotencia que me siento en deber de compartir, por lo menos para ver si otras personas más sienten lo mismo que yo y organizarnos como corresponde.

Dicho esto quiero hablar más del único espectáculo que tuve la ocasión de ver: “A Placer” de “La Buena Compañía”, es decir Arantza López y David Franch.
Es una coproducción entre Escena PobleNou, Caet Terrassa y Antic Teatre cuyo sello he notado bastante en este trabajo.
El marco que acoge este evento es el de la nueva Sala Beckett, ubicada en el edificio de la antigua Cooperativa Pau i Justícia en el corazón del Poblenou, y que abrió sus telones al público el Septiembre pasado. Fue para mi una grata sorpresa ver que quiso participar al Festival ofreciendo su espacio. La sala que hospedó el espectáculo, situada en la primera planta, tiene unas dimensiones interesantes, lejos de la magnitud de los grandes teatros y de la angustia de los más claustrofóbicos. Me parece un espacio donde, con buena voluntad, se puede experimentar y pueden salir buenas cosas.
Lo intenta “La Buena Cómpañía” con “A Placer”, estrenado poco antes en otro festival, el TNT de Terrassa al que no he tenido el placer de asistir.
El espacio de la exhibición es casi diáfano, solo se ve una mesa de luz y una de sonido ambas puestas a la izquierda del escenario.
El espectáculo se abre con la proyección de una frase de Plutarco: “Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible”
Entran una mujer y un hombre. Ella m***a dos ventiladores en una esquina y los enciende apuntados hacia arriba, el empieza a poner música y ella se exhibe en un baile de energía creciente. Se interrumpe la música y los dos empiezan a hablar como dos personas que se acaban de conocer, de aquí se empieza ya a entender que el estilo es “metateatral”, ya que los protagonistas hablan de preparar una exhibición pero manteniendo la ilusión de la cuarta pared. Cómo ellos mismos declaran los dos personajes se mueven dialogando - a veces verbalmente, a veces de manera más figurativa - entre placer y contraplacer con el objetivo de hacer aquellas acciones que siempre han deseado hacer sobre un escenario delante de un público. Definiendo mejor las dos fuerzas motrices de la obra el placer es todo lo que nos da satisfacción de alguna forma y el contraplacer es todo lo que se resiste al placer.
El planteamiento inicial se desarrolla en una secuencia de acciones detrás de las cuales no he sabido detectar muy bien una estructura sólida, aunque había elementos sueltos de valor. La intención principal del actor es de hacer una entrada a la Nick Cave, en mucha parte de la representación los dos hacen hincapié sobre este propósito. Para cumplir con su sueño el se cambia detrás del telón negro de fondo y se viste de rockstar, suena y baila entre varias interrupciones de ella que no está convencida del resultado, generando un efecto bastante divertido entre los espectadores. Este efecto de interrupción se repite más veces a lo largo de la exhibición, enfatizando tal vez los límites del placer: a veces nuestros deseos e imaginarios son muy diferente de como luego se van a realizar.
Es un espectáculo deliberadamente fragmentado en cuadros bien definidos, algunos de los cuales consiguen alcanzar un buen nivel estético y dialéctico gracias también al uso de la iluminación, tenue pero bien integrada y a veces suficientemente metafórica y elocuente.
Los dos actores interactúan sin actuar, y esto penaliza un poco la comprensibilidad de la palabra ya que no buscan precisamente la proyección de la voz.
Alguna imagen proyectada en la pantalla trasera acompaña de vez en cuando la performance agregando fuerza al significado expresado en aquel momento: un fuego, un ojo, del polvo dorado que cae a cámara lenta.
Uno de los mejores momentos, por ejemplo, es una especie de reproducción simbólica y aséptica de los movimientos coitales acompañados de una grabación textual sobre la cosificación de las mujeres acompañada de sonidos de campanas, algo que me ha recordado una alusión a las películas de Buñuel. Otra escena bastante expresiva es la de la danza medio animal medio robótica de ella casi desnuda sobre una alfombra de césped, mientras el está tocando la guitarra en una esquina. La obra termina con una canción de los dos cuya letra me ha resultado un poco ininteligible.
En general no me ha parecido una mala producción (ha habido momentos estéticamente válidos y el planteamiento es interesante) pero he tenido la sensación de haber mirado una obra todavía inacabada, una especie de “work in progress” al que le falta un pegamento, una estructura definida para reorganizar todo el material sacado de la experimentación.
De todas formas he salido de la sala con bastante interrogantes y esto siempre es buena señal, aunque nuestra primera impresión no sea totalmente positiva.

Es un poco triste ver que las propuestas más arriesgadas y de investigación sean prerrogativa casi exclusiva de algunos festivales y de las salas de Barcelona con menos recursos. “Esto es así desde hace mucho tiempo”, diría alguien. Sin embargo conformarse con el desequilibrio de la realidad no me parece una actitud de lo más productiva. Así que creo que lo mínimo que se pueda hacer al respeto (de verdad: es lo más básico) es denunciar todo lo que lentamente ahoga la práctica teatral y cultural en general enmarañando su libre difusión.

ESPECIAL TÁRREGA - SEGUNDA PARTEEscrito por Gabriele Carpegna  FiraTàrrega FiraTàrrega 2016!Otro espectáculo que me ha e...
27/09/2016

ESPECIAL TÁRREGA - SEGUNDA PARTE
Escrito por Gabriele Carpegna
FiraTàrrega FiraTàrrega 2016!

Otro espectáculo que me ha encantado (y no se diga que escribo solo para criticar) es lo de la compañía valenciana “Maduixa”. Ellas también se exhibieron en la Plaza Mayor. Estas cinco chicas nos presentan “Mulier”, una piece de teatro-danza muy enérgica y expresiva actuada sobre unos zancos de aproximadamente un metro y medio de altura, que desengancharon de sus piernas solamente al último segundo. El esfuerzo y la coordinación aquí también son palpables y deja impresionados el feliz connubio de las músicas con las coreografías de las chicas en grís. Me hubiese gustado oir más sus voces, que han usado unas 3 o 4 veces para un grito corto, un intenso golpe de látigo emocional cuya sensación me hubiera gustado prolongar.
Estas chicas nos han demostrado que, aunque breve, una pieza puede quedar grabado en la memoria y estimular mucho más que una lata de dos horas de un teatro cualquiera que basa su propio éxito comercial en el blasón del dramaturgo. Mulier y Menar son un corroborante azote de vida que lucha contra el pantano de inmobilidad mortífera que abarrota demasiados ámbitos teatrales barceloneses y no solamente de aquí.
Algunos peldaños más abajo en la escala de mis gustos personales se coloca el Quixote del Grupo Puja. interesante y evocadora la danza aérea soportada por una grúa industrial. He también apreciado la citación directa del texto de Cervantes, muy poética, pero aparte alguna preciosa imagen que la luna ha hecho todavía más espectacular y mágica, he notado un pequeño decrecimiento de mi atención -debida también al cansancio del día, hay que decirlo- y quizás un ligero exceso de utilización de la principal atracción escénica (la grúa). Encantador el uso de la música en vivo: la presencia de los músicos no viene fisicamente escondida, ya que de esto se ocupan las coreográficas danzas de altura a quitar los ojos de la orquesta y también del técnico (sinceramente no he entendido si era el mismo director) que iba dirigiendo los moviemientos en el escenario y los de la grúa.
Quisiera ahora hablar de una obra por la cual tenía reservado presentimientos positivos, que han sido todos clamorosamente contradecidos.
Se trata de Opera Café, de Ondadurto Teatro. El grupo italiano me había suscitado curiosidad e intriga por el hecho que no veía espectáculos de compañías italianas desde hace mucho tiempo y pensaba, que sería una buena ocasión para volver a coger la costumbre, ya que la presentación en el programa del festivál me pareció encantadora:

"Siempre seremos extraños para alguien, a veces hasta somos unos extraños para nosotros mismos, sin conocernos nunca hasta el fondo y sin saber lo que cada uno de nosotros puede realmente llegar a hacer.
CAFE EURØPA disfruta burlándose de los vicios del ser humano y, a través de una mirada sarcástica y grotesca de la sociedad, ofrece al público una interesante perspectiva de nuestros días. Esta es la impactante historia de una pequeña ciudad y de sus habitantes, pero ante todo, es la historia de un lugar en particular, un café: CAFE EURØPA."

He pensado que se trataba de una buena tarjeta de visita, pero al cabo de 10 minutos había entendido cuanto había mal repuesto mis ingenuas espectativas.
Ante todo no se dice en ninguna parte que la historia está claramente copiada de la película Dogville de Lars Von Trier. No hay nada de malo en el sacar inspiración desde historias ya contadas, siempre y cuando se encuentre una manera distinta de plantearla, de otro modo sería mero plagio o una banal fotocopia.
Café Europa ha encontrado efectivamente otra forma de contar la historia, pero sin mencionar la fuente original, algo que me parece muy poco elegante por su parte, para usar un eufemismo. Por lo demás originalidad muy poca, lo que he visto me pareció una forma de esconder lafalta de ideas con una quincallería visiva y espectacular: fuegos artificiales, cruces que quemanprenden fuego, cancioncillas, algunas acrobácias y estructuras m***adas sobre tarimas móviles, que podrías quizás ser el único mérito de toda la obra, si no fuera que esteticamente y funcionalmente no explicaban nada, solamente aumentaban la agresividad visual de la representación.
Suspendo el juício final sobre la compañía, porqué antes no la conocía para nada y todavía no he visionado los otros trabajos, pero tengo que decir que este no me ha particularmente animado a seguir con la exploración.

Quisiera terminar este parcial reportaje con algunas observaciones. Cómo ya expuesto antes, la Fira de Tárrega probablemente ha modificado su esencia original y su carácter de fiesta para adquirir rasgos más marcadamente comerciales. Este es el destino que toca en el tiempo a todas las iniciativas que adieren in mayor o menor medida al modelo capitalista. La transformación es un fenómeno congénito a la existencia, es la vida misma un continuo cambio. No hay entonces que reprochar la transformación en sí, cuanto la modalidad de la misma. El teatro denominado “clásico”, por ejemplo, no modifica practicamente su propio ajuste, se fosiliza en la repetición de pautas que no adieren más a la mutabilidad de lo real, resultando así material (aburrido) para museos. Por lo tanto en este caso el cambio no solo no es desventajoso, sino que es hasta conveniente, es lo que permitiría al teatro de mantenerse vivo. Tárrega tiene el mérito, no obstante la inesorable y lenta corrupción del “contenedor”, de mantener todavía despierto el interés hacia una forma de arte que, en sus aspectos más innovadores, desde siempre sobrevive entre agonías y vejaciones.
Confiamos que el espíritu festivo primigenio prevalezca aún por mucho tiempo.

ESPECIAL TÁRREGA: PRIMERA PARTE  FiraTàrrega FiraTàrrega 2016!Escrito por Gabriele CarpegnaLa Fira de Tárrega es ya desd...
22/09/2016

ESPECIAL TÁRREGA: PRIMERA PARTE
FiraTàrrega FiraTàrrega 2016!

Escrito por Gabriele Carpegna
La Fira de Tárrega es ya desde hace años una cita casi sagrada para mi. Este festival, que cumple este año su treintaseisavo aniversario, ha conseguido merecidamente una importancia crucial entre los artistas y los simples usuarios del teatro de calle y del teatro más innovador. Este escaparate internacional no obstante haya perdido en los últimos años el carácter de espontaneidad joyosa que la caracterizó sobretodo en los primeros años 80, donde las ganas de recobrar las calles y las plazas era todavía muy fuerte y fresca de post-dictadura, preserva cierta aura mágica que esperemos pueda durar por mucho tiempo aún.
[...]
Aquí un breve listado de todo lo que hemos visto en los dos días que hemos estado allí:

Q**m Bigas, espectáculo: Molar
Joan Catalá, Espectáculo: Menar
Ondadurto, Espectáculo: Café Europa
Grupo Puja, espectáculo: Quixote
Xa!Teatre, espectáculo: The Audition
Claire Decreux, espectáculo: Silencis
Cia. Maduixa, espectáculo: Mulier
100 Racines, espectáculo: Au pied du mur

Estos son los espectáculos que vimos presentes en el programa oficial. Merecen una mención especial el payaso Dos Perillas y el clown Bombinoff que han llenado las plazas y divertido un servidor con sus respectivas exhibiciones que hacían parte del programa “OFF”, es decir la programación paralela.
Me gustaría hacer una breve reseña de todos, sin embargo me detendré solo en los mejores y los peores, a los que en definitiva tenemos que estar agradecidos también porque permiten reflexionar sobre muchos cosas exactamente por sus aspectos reprochables.
Si tuviera la posibilidad de entregar un premio especial “Expi” probablemente se lo daría a Joan Catalá y Roser Tutusaus, aunque para hablar de su “Menar” necesito introducirlos hablando de un espectáculo que, de lo contrario, no nos ha gustado: el casi homónimo “Molar” de Q**m Bigas, que de todas formas nos ha hecho surgir interesantes interrogativos respecto a sus intenciones comparadas con el resultado, esto es la percepción del público. Según lo que he podido entender, Q**m revista rápidamente una serie de comportamientos, reacciones e imágenes que pertenecen al imaginario colectivo de la felicidad, con la intención de reproducir a través de los movimientos de su propio cuerpo y la inserción de unas imágenes la “re-personificación de la felicidad” (https://quimbigas.com/2016/08/23/molar/) cuestionando las emociones y la facilidad con la que se puedan cosificar. En otras palabras el artista busca (consiguiendolo) despertar algo que ya poseemos en nuestra memoria colectiva y es posible evocar por medio de determinados estímulos, sobretodo corporales. La masa era en éxtasis, mientras mi perplejidad y una sensación de inexplicable irritación alcanzaban los niveles máximos. Porqué? No lograba comprender el entusiasmo de los que me rodeaban, las sonrisas, la felicidad, el “buen rollo”. Fundamentalmente no conseguía entrar en el mood que el actor/bailarín intentaba generar con los movimientos de su cuerpo y poco más, al contrario, el resultado era exactamente el opuesto. No he tardado poco tiempo para entender el porqué pero he llegado a la conclusión que ese show representaba una atrayente forma forzada en la religión ecuménica del trash. No me lo tome a mal el artista: no refuto su búsqueda, su trabajo y sus conclusiones, ni las desprecio (ni mucho menos), pero me hallo probablemente a las antípodas de su modus operandi y de su manera de entender su relación con el público. Preguntando a algunas espectadoras y espectadores me confirmaban que el espectáculo les había gustado porque ha originado unas sensaciones placenteras dentro de un ambiente que “molaba”. Q**m desenmáscara el mecanismo de creación de las emociones, pero repite sus mismas dinámicas, dejando de lado lo que para mi era la parte más importante: la superación crítica y dialéctica de dichas emociones. [...]
Joan Catalá y Roser Tutusau no guiñan el ojo para buscar la complicidad del público desde el primer segundo de su entrada en escena. De lo contrario son sus maneras bruscas y la ausencia de sonrisas a saltar a la vista, a producir una suerte de compuesto desconcierto general. Me encanta. El contraste existente entre la exhibición anterior y esta es evidente y lo puedo apreciar aún más.
Joan posee un carisma actorial fuera de lo ordinario, emana autoridad (de la buena) y capta totalmente la atención mientras todas y todos no podemos hacer otra cosa que dejarnos cautivar en el silencio.
Ese mismo silencio es un elemento utilizado magistralmente y casi su propio distintivo (Para quin ha visto Pelat, su trabajo anterior, sa de lo que hablo): marca el tiempo, delimita una área sacralizada y cristaliza el momento haciendolo inmortal. Joan y Roser demuestran que es posible estrellar la barrera entre actores y público sin recurrir a la condescendencia a toda costa.
Menar deja en vilo más de una vez, un poco para no romper el silencio y un poco porqué las acrobacias y las danzas, de los cuales sentimos sobre nuestra piel cada singulo esfuerzo, alteran nuestra adrenalina. Además la estética y el juego de los movimientos son verdaderamente refinados.

MAÑANA LA SEGUNDA PARTE

Y LOS HUESOS HABLARON de Societat Doctor Alonso, Presso Grec Festival de Barcelona 2016Escrito por Gabriele CarpegnaUna ...
28/07/2016

Y LOS HUESOS HABLARON
de Societat Doctor Alonso, Presso Grec Festival de Barcelona 2016

Escrito por Gabriele Carpegna

Una coproducción España/Mexico va a escena en el ámbito del Festival Grec de Barcelona. Se llama “Y Los Huesos Hablaron” y es el resultado escénico de un trabajo de más amplio alcance empezado hace dos años por los dos artístas Sofía Asencio y Tomás Maragay, que desde un taller de investigación llamado “El Desenterrador” han generado una investigación sobre el cuerpo y sobre la palabra cuyos perfiles metodológicos representan el fundamento del estudio.
La base filosófica desde la cual salió la intuición primaria de todo el proyecto está fundamentada en la teoría de los estratos de Nicolai Hartmann, filósofo nacido a Riga pero de descendencia alemana, según el cual la realidad se presenta justamente en una serie de estratos: para hacer una simplificación extrema en el más profundo se situa la materia inorgánica, sucesivamente la orgánica, luego hallaríamos el plano psíquico y finalmente el espiritual. El otro apoyo filosófico es lo de la mayéutica aristotélica, que es el arte de ayudar a elaborar un pensamiento. Las dos escuelas filosóficas a la base de este trabajo parecen casi hechas a propósito para combinarse entre ellas, en una unión particularmente fertil.
Con la colaboración y el apoyo de estudiosos de filosofía, la Sociedad Doctor Alonso ha redactado un verdadero manual de uso para poner en práctica esta obra de excavación que investiga la naturaleza intrínseca de las palabras, su propia corporalidad para ponerlo en relación con los cuerpos vivos de las personas y sus acciones.
En la web del proyecto así se presenta el concepto de excavación del los artístas:

La excavación es un mecanismo pedagógico alrededor de las palabras, el lenguaje, el diálogo y los valores éticos que nos conforman, que permite a todo tipo de gente colaborar entre sí para intercambiar conocimiento y mejorar su capacidad de razonar, escuchar y construir de forma conjunta un discurso

La excavación es entonces un instrumento para hacer emerger la verdad substancial de las cosas a través de un proceso preestablecido y guiado que tiene que someterse a una serie de reglas que definen su funcionamiento y su propia naturaleza.

La excavación se convierte en una conversación pautada de un grupo de personas con una serie de normas que los participantes van aprendiendo y deben respetar

Entre las normas de esta conversación, la que a mi parecer es la más importante y notable es la que suprime el YO: los participantes no pueden empezar ningún enunciado con el YO como sujeto. Entonces nada de YO creo, YO pienso...no están consentidas ni siquiera las objeciones de carácter personal. Esto permite en mi opinión una dirección diferente de la investigación respeto a los comunes debates en los cuales el ego interviene a menudo comprometiendo los resultados de los mismos. Además el hecho de que exista un manual escrito de las instrucciones que hay que seguir para efectuar una excavación da la estructura conceptual necesaria que delimita (en el sentido positivo) el campo y la metodología de acción y garantiza la contribución activa de cada individuo, procedimiento que evoca de alguna manera la participación asamblearia.
El resultado escénico, pues, solo es la punta del iceberg de todo el proceso.
Se llega entonces a la análisis de cinco palabras: estado, verguenza, testimonio, guerra, cutre.
El proceso escénico de investigación refleja y respeta fielmente las reglas del proceso de excavación precedentemente explicado.
Se empieza en el vestíbulo del museo en el que cuatro personajes, vestidos de manera, se podría decir, muy informal, se sientan en el centro del salón empezando a leer directamente de los guiones. No representan algún personaje, no son la metáfora o el arquetipo de ninguna idea o ideología, más bien reproducen lo que ellos mismos han elaborado en las sesiones de creación, sin filtros o censuras. Se habla de política (la primera palabra examinada es Estado), no falta la ironía y un sentido de complicidad difundida, no obstante el comienzo me haya hecho sentir un poco desorientado: sinceramente no me esperaba una entrada con los guiones en las manos y una ruptura de las convenciones teatrales tan descarada (y esto es un hecho absolutamente positivo!)
Después de 15 minutos entramos todos en la sala del teatro, sigue un momento de silencio, que hace parte también de las normas del manual, y vuelve a empezar el análisis. Desde luego en este caso no existe una escritura dramatúrgica: la estructura escénica, afín a las artes performativas, es dada por la aplicación práctica de la metodología de investigación.
El tejido sonoro une todas las partes del espectáculo haciendolo más orgánico; la presencia de los cuerpos, siempre presentes y activos nos lleva una vez más al estricto vínculo que nosotros los seres humanos tenemos con la esencia puramente material de la palabra.
Las palabras son tan preñadas de materialidad que se transforman en instrumento para una indagación real, pragmática, directa al sentido de justicia primigenio de la humanidad. En esta acepción hay que entender el título de la obra. Los huesos exhumados son interrogados y nos relatan los horrores aún vívidos de una guerra civil que el estado español no tiene intención de asumir, no subvencionando, por ejemplo, las búsquedas todavía activas de los voluntarios de la Asociación para la Recuperación de Memoria Histórica representada en el escenario por la presencia de un arqueólogo que nos cuenta su historia y sus finalidades, entre una danza macabra y un canto mexicano de los actores.
También el diseño de luces adquiere una forma casi tridimensional, sobretodo en un momento específico del espectáculo, en el que el conjunto de huesos distribuidos en el centro del escenario aparece iluminado por una secuencia estroboscópica, que al final deja un poco mareados.
He tenido la suerte de compartir en el post-espectáculo algún momento de charla informal con algunos de los actores de la performance, con lo cual he podido comprender más a fondo todo lo que acababa de ver. Ya la obra me pareció intrigante y visualmente estimulante, pero después de conocer todos los mecanismos que están a la raíz del resultado escénico he apreciado con un gusto casi hedónico la elaboración posterior mucho más profundizada del mismo.
Lo que vemos es de todas formas provechoso también sin el conocimiento del proceso previo, pero un servidor siente cierto gozo en ir hacia atrás y descubrir la gestación de un espectáculo, es como abrir un reloj o motor para ver cómo funciona. Se que esta última apreciación probablemente sobrepasa las fronteras del reglamento de la “excavación” al ser una sensación muy personal e individual, pero desde fuera està permitido algún pequeño infringimiento.

MDLSX de Motus con Silvia Calderoni, Grec Festival de Barcelona 2016.Escrito por Andrew DigeSe trata de una obra de 80 m...
26/07/2016

MDLSX de Motus con Silvia Calderoni, Grec Festival de Barcelona 2016.

Escrito por Andrew Dige

Se trata de una obra de 80 minutos interpretada solo por Silvia Calderoni y experimentaciones escénicas evocativas y enérgicas. Es la historia de un/a transgender cualquiera de cualquier parte del mundo que va tomando conciencia de su ser y de sus dificultades. Silvia empresta su cuerpo andrógino y sus vídeos grabados a lo largo de su vida para crear la ilusión de la existencia del/la protagonista, cuyo nombre ahora no recuerdo. El comienzo es una Silvia de 10 años que canta en uno cualquiera de estos concursos para pequeños genios a los que los padres te venden con la convicción de haber engendrado la nueva Madonna. Presente y pasado se entrelazan todo el tiempo como testimonio de una identidad trans- que se va afirmando como cualquier otra vida, con las dificultades que conlleva ser uno mismo. Láser y luces stroboscopicas para estimular en el publico la idea de cirugías. Canciones de toda una vida presentadas en capítulos (a la manera de Breaking Waves de Lars Von Trier) de una vida en una celebración de la indiferenciación. Lo bueno: la versatilidad de la única protagonista. Lo malo: demasiada acción, demasiado movimiento, demasiados gritos, demasiadas palabras, demasiada histeria, demasiado ying y poco yang; falta equilibrio para crear un imaginario de real indiferenciación.

Un show para ver en definitiva. Regala emociones intensas en los momentos mas silenciosos o acompañados por The Smiths, cuando cada uno come puede se enfrenta a su sentido de identidad. La idea escénica de una consola en el proscenio es buena: un gran motor y, al tiempo, un ojo controlador y catalizador de miradas. Un timón en la mano de la versátil y enérgica Silvia. Androgina si, pero con la gracia de una mujer fuerte. Y cabe también una reflexión-asociación: El paso del tiempo, las arrugas que marcan a fuego el limite entre el Ahora y el Pasado. La protagonista y la Silvia se enfrentan con cuerpo desnudo y dionisíaco a la pantalla de una videocámara tensada como un timón por la capitana, donde lo apolíneo de la juventud irrumpe en recuerdos y tentativas de entender y regalar un proceso vital.

https://vimeo.com/146829242

Teaser prodotto da Albamada, MDLSX è ordigno sonoro, inno lisergico e solitario alla libertà di divenire, al gender b(l)ending, all’essere altro…

Y LOS HUESOS HABLARON  Escrito por Pablo SeijoPara quien quiera tener una idea de lo que se puede encontrarMe limito a d...
09/07/2016

Y LOS HUESOS HABLARON

Escrito por Pablo Seijo

Para quien quiera tener una idea de lo que se puede encontrar

Me limito a dar unas simples pinceladas, características básicas que definen este espectáculo llevado a cabo por la Sociedad Doctor Alonso y el Teatro Babel – Dramatesf y que hemos podido disfrutar en el interior del Museau d’Arqueologia situado en Montjuic (Barcelona).

Hay en esta obra un trasfondo de denuncia que es, en primer lugar, política pero que se sale de la misma para sacar a la luz comportamientos y sentimientos – tales como la vergüenza - que nos afectan o que conocemos de una forma, creo, universal.

En lo tocante a la política, rescatan tristes realidades de nuestro pasado reciente nacional pero que, si bien es pasado (por reciente que sea), ponen de manifiesto actitudes perjudiciales que llegan hasta nuestro días, es decir, que de algún modo están de actualidad.

En la exposición de sus temas predomina un discurso performático y poético por encima del lineal y convencional.

La escenografía, bien parca, cuenta simplemente con unos cuantos huesos como decoración durante buena parte de la obra. Por otro lado, la iluminación y los juegos de luces son muy interesantes. También el tratamiento sonoro constituye, a mi gusto, uno de los principales atractivos del espectáculo.

Para quien ya haya visto la obra o no le importe que se desvelen aspectos más concretos

El inicio me parece algo chocante. Empieza en el vestíbulo del museo. En él se recrea un diálogo entre cuatro miembros del estado. Éstos tienen en sus manos un texto que van leyendo medio forzadamente y subrayando palabras o frases importantes de manera que nos recuerdan, de algún modo, al discurso de los políticos en los mítines. Al poco, nos damos cuenta de cierta deshumanización intencionada del diálogo que, entre el cruce de palabras y las ideas manejadas, arranca más de una risa entre el público.

Ya dentro del teatro en sí y en el espacio escénico que antes adelantaba, los mismos cuatro exponen diferentes conceptos de manera más poética y que se va inclinando, poco a poco, hacia la performance. Este tipo de discurso en el que se juega, de pronto, con melodías, coros, cacofonías o repeticiones, se da a lo largo de la obra en diferentes situaciones.

Antes hablaba también de la iluminación y el sonido. Encuentro algunos momentos casi hipnóticos o por lo menos curiosos tales como la iluminación a flashes que, en un punto dado, hacen parecer que los huesos del centro se mueven, u otros juegos como el de las bombillas intermitentes (en los paneles situados en cada una de las cuatro esquinas del escenario) que acompaña un audio de tranquila ambientación natural. En lo sonoro, también es resaltable el uso de co**has de diferentes tamaños que, sopladas, producen diferentes efectos de viento. Luego añaden aparatos eléctricos a estas co**has permitiendo la modulación y amplificación de los sonidos.

Rescato ahora otro momento que, para mí, es especialmente interesante: un audio bien potente marca el ritmo en que se apoyan los extravagantes movimientos de dos de los intérpretes mientras los otros dos se sitúan tras la mesa de mezclas, ordenador y otros aparatos, en un lateral del escenario. Uno de estos dos últimos, cada tanto, hace sonar su co**ha intensamente de manera que parece un cuerno (amplificado y con eco). El resultado de esta experiencia da lugar a algo así como un baile en el que se puede apreciar lo grotesco pero también lo ritual.

En cierto contraste formal con estas situaciones, una de las partes más sobrias de la obra se da cuando un arqueólogo sale a hablar de la labor de exhumación que él mismo (y su equipo) está llevando a cabo en España en estos momentos. Su objetivo es atender a los reclamos de las familias que aún buscan recuperar a sus fallecidos desaparecidos en la Guerra Civil. Para ello, investigan los posibles paraderos de las fosas comunes y, una vez encontradas, estudian a fondo lo que descubren allí. Estos temas los podemos ir relacionando con lo visto hasta el momento en la obra y con las últimas situaciones que, una vez más, impregnadas de este juego poético y hasta musical, aún nos quedan por ver.

Estas son algunas de las partes que, personalmente – aunque prescindiendo de mis propias deducciones e interpretaciones -, destaco de la obra. En conclusión y para terminar, aunque los temas de la obra puedan ser ya de por sí atractivos, solamente por su tratamiento y aún sin llegar a captar, en principio, todo lo que cada situación sugiere, la obra merece la pena.

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