30/05/2026
Mi madre no tuvo herramientas para acompañarme.
La suya tampoco las tuvo.
Y la de ella, menos.
Llevamos generaciones heredando un silencio que nadie eligió.
Recibimos la regla con miedo, con prisa o con un folleto. Y luego pasamos décadas tratando nuestro cuerpo como si fuera un problema que hay que gestionar.
Pero esa cadena se puede romper.
Y se rompe contigo.
Lo que le digas a tu hija el día que le llegue la regla no es solo una conversación. Es un legado que se queda dentro toda la vida.
No hablo de biología —eso lo encontrará en cualquier sitio—. Hablo del sentido. Y el sentido solo puedes dárselo tú.
👉 Escribe REGLA en comentarios y te envío las claves para crear un momento inolvidable para ella.