24/08/2026
Si después del verano notas la barriga más hinchada, no intentes solucionarlo dejando de comer.
Después de semanas con más comidas fuera, horarios distintos, alcohol, dulces, menos descanso y más picoteo, es normal que tu cuerpo pueda sentirse diferente.
Yo empezaría simplemente por volver a darle orden. 👇
💧 1. Empieza el día hidratándote.
No necesitas ningún “detox” milagroso. Agua, infusiones o aguas naturales con limón, pepino, menta o frutos rojos.
🥗 2. Vuelve a comida sencilla.
Verduras, proteína, fruta, huevos, pescado, carnes, legumbres… menos productos ultraprocesados durante unos días.
🚶♀️ 3. Camina 10–15 minutos después de comer.
Un hábito pequeño que además ayuda a mejorar la respuesta de glucosa después de las comidas.
🍽️ 4. Deja de picar continuamente.
Permite que exista espacio entre comidas y aprende a diferenciar hambre de costumbre.
🌙 5. Haz cenas más sencillas y no demasiado abundantes.
No necesitas acostarte con hambre, pero tampoco terminar el día con la comida más pesada.
😴 6. Recupera tus horarios de sueño.
Dormir mal puede alterar muchísimo el hambre, los antojos y cómo te sientes al día siguiente
🥦 7. Aumenta poco a poco vegetales y fibra.
Tu digestión también necesita recuperar rutina después de semanas diferentes.
🧂 8. Baja durante unos días alcohol, exceso de sal, dulces y comidas muy procesadas.
Y recuerda esto:
No necesitas compensar el verano.
Necesitas volver a tus hábitos.
Eso es precisamente lo que enseño dentro de mi método: no vivir empezando una dieta cada septiembre, enero o lunes…
👉 sino aprender una forma de cuidarte que puedas mantener todo el año. 🔥
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