26/08/2026
FIFA castiga con dureza a Argentina por el bochornoso final del Mundial
La Comisión Disciplinaria de la FIFA aplicó severas sanciones a varios integrantes de la selección argentina por los incidentes registrados durante la final del Mundial frente a España.
El castigo más contundente recayó sobre el centrocampista Leandro Paredes, suspendido por diez partidos y multado con 78.000 euros.
Nahuel Molina recibió siete encuentros de suspensión y la misma sanción económica, mientras que Thiago Almada deberá cumplir un partido de castigo y pagar 27.000 euros.
También fue sancionado el segundo entrenador argentino, Roberto Ayala, con tres partidos y 27.000 euros.
De acuerdo con la información adelantada por el periodista Ladislao J. Moñino, de El País, las medidas disciplinarias están relacionadas con los altercados protagonizados después del pitido final, cuando la celebración del título español quedó empañada por enfrentamientos entre jugadores de ambos equipos.
El español Gavi también fue sancionado con un encuentro y una multa de 27.000 euros.
La FIFA no limitó sus medidas a los protagonistas de la trifulca. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) deberá afrontar una multa cercana a los 250.000 euros por una pancarta mostrada tras la semifinal ante Inglaterra con el mensaje «Malvinas argentinas».
A ello se suman otros 60.000 euros por infracciones relacionadas con conducta incorrecta, actos discriminatorios y cuestiones de seguridad durante los partidos.
Según Ladislao J. Moñino, de El País, la AFA deberá además disputar sus dos próximos encuentros como local con un aforo restringido al 50 por ciento.
Los castigos se aplicarán exclusivamente en compromisos internacionales con la selección, por lo que los futbolistas podrán continuar compitiendo normalmente con sus respectivos clubes.
La federación argentina ya anunció su intención de recurrir las sanciones, que considera excesivas, primero ante el Comité de Apelación de la FIFA y, si fuera necesario, posteriormente ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), con sede en Lausana.
El expediente disciplinario se abrió a raíz de los incidentes ocurridos tras la conquista española. Según la investigación, Molina fue señalado por una agresión y un intento de agresión, mientras que Paredes afrontó tres cargos.
Ayala también fue incluido por una infracción de agresión, en tanto que Molina y Almada recibieron cargos por conducta antideportiva y Gavi fue sancionado por la misma causa.
Las imágenes de aquel episodio dieron la vuelta al mundo. El enfrentamiento comenzó cuando, tras el gol decisivo de Ferran y el final del encuentro, Molina golpeó a Rodri en el pecho.
La situación fue elevándose de tono hasta que Paredes intervino en el altercado con Eric, a quien empujó y sujetó por el cuello.
Gavi acudió entonces en defensa de su compañero y terminó también involucrado en la pelea.
Así, una final que debía representar la máxima celebración del fútbol mundial terminó marcada por escenas de tensión y enfrentamientos, dejando a Argentina ante una de las respuestas disciplinarias más contundentes de los últimos grandes torneos de selecciones.