20/12/2025
EL AYUNTAMIENTO DE CONIL SE GASTA MÁS DE 5.000 EUROS EN DOS MÁSTILES.
El pasado 4 de diciembre, Conil, como tantos otros rincones de Andalucía, se vistió de verde y blanco para conmemorar una fecha fundamental en la historia. El respeto a la bandera andaluza y a los actos que honran la autonomía es absoluto; son símbolos que unen y que representan las aspiraciones de un pueblo. Sin embargo, el patriotismo no debería estar reñido con la gestión eficiente, especialmente cuando los recursos son escasos.
Recientemente, al anunciarlo la portavoz municipal del PSOE en Conil Noticias Tv., se ha conocido que el Gobierno de Inmaculada Sánchez ha destinado 5.439,30 euros a la adquisición de dos nuevos mástiles para banderas. En cualquier otra circunstancia, esta cifra podría parecer un trámite administrativo más, pero en el contexto actual del Ayuntamiento de Conil, resulta difícil de digerir.
Desde el inicio de la legislatura, el Gobierno del Tripartito ha mantenido un discurso constante: la situación económica del Consistorio es crítica. Bajo esa premisa de "arcas vacías", se han justificado diversas decisiones. Por eso, choca frontalmente que, mientras se apela a la austeridad, se priorice un gasto ornamental de esta cuantía.
La realidad del día a día en Conil deja varias asignaturas pendientes que no pueden esperar.
El Ayuntamiento aún no ha terminado de abonar los atrasos a sus propios empleados, quienes sostienen el funcionamiento de la administración.
Pequeñas y medianas empresas que prestan sus servicios al municipio sufren retrasos en los pagos, afectando a la economía local.
Es evidente la necesidad de mejoras en diferentes calles, caminos rurales e infraestructuras. La obra pública parece estar en un estado de parálisis que afecta a la calidad de vida de las vecinas y vecinos.
Existen deficiencias en servicios esenciales que requieren inversión inmediata y que, a diferencia de un mástil, impactan directamente en el bienestar de las conileñas y conileños.
Nadie cuestiona el valor de los símbolos, pero los símbolos se honran mejor cuando representan a una institución saneada, seria, eficaz y que atiende primero lo urgente. No se puede tener la inversión en el municipio parada y, al mismo tiempo, realizar desembolsos que, por muy estéticos que resulten, no solucionan los problemas estructurales de Conil.
Gobernar es elegir. En un momento, según el Gobierno del Tripartito, de vacas flacas, cada euro debería ir destinado a reactivar la obra pública, cumplir con los trabajadores y proveedores y mejorar los servicios.
La política es, ante todo, una escala de prioridades. Y hoy por hoy, parece que para el Gobierno Municipal, la foto y el simbolismo están por encima de las necesidades reales de las conileñas y conileños.
Conil no necesita mástiles más altos; Conil necesita una gestión que esté a la altura de sus problemas y necesidades.