28/09/2026
En Camboya, una rata encontró 109 minas terrestres en menos de cuatro años, caminando justo encima de ellas. Pesa poco más de un kilo: demasiado poco para activar minas pensadas para estallar bajo el peso de una persona. Se llama Ronin, vino de Tanzania y es una rata gigante africana (Cricetomys ansorgei) entrenada por la organización belga APOPO. Cuando huele explosivo, rasca la tierra. Su guía marca el punto, un equipo destruye la mina y Ronin cobra en banano o maní.
¿Una rata de un kilo haciendo el trabajo de un desminador? Y más rápido. Según APOPO, una de sus ratas revisa un terreno del tamaño de una cancha de tenis en unos 20 minutos. Con un detector de metales, una persona puede tardar hasta cuatro días en el mismo terreno, porque el aparato pita con cada trozo de chatarra y cada moneda vieja, y cada pitido hay que investigarlo. A la rata el metal le da igual. Solo la detiene el olor del explosivo.
Ronin no fue el primero. Antes que él, Magawa encontró 71 minas y 38 explosivos sin detonar en cinco años. En 2020, la PDSA, una organización veterinaria británica, le dio su medalla de oro. En 77 años de premiar animales, nunca había condecorado a una rata. Magawa murió en 2022, a los ocho años. Desde abril de 2026, una estatua suya de piedra, de 2,2 metros, se alza en Siem Reap sobre un pedestal con forma de mina que guarda restos de explosivos desactivados.
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