09/11/2025
El latido del olivar en El Gastor: tradición, esfuerzo y paisaje
Cada otoño-invierno, cuando el aire se vuelve más limpio y las laderas de la Sierra de Cádiz se tiñen de tonos verdes y ocres, comienza en El Gastor una de las labores más arraigadas en nuestra cultura: la recogida de aceitunas en el olivar de montaña.
No es solo una tarea agrícola. Es un ritual que une generaciones, que exige destreza y respeto por la tierra. En estos terrenos escarpados, donde la maquinaria apenas puede acceder, el vareo manual, la pequeña maquinaria portátil y la recogida con telones siguen siendo protagonistas. Las manos curtidas por el tiempo y el sol trabajan con precisión, sabiendo que cada fruto es parte de un legado.
El aceite que nace de estas aceitunas —frutado, intenso, con notas verdes— es reflejo del paisaje, del esfuerzo y del alma gastoreña. Cada gota lleva consigo el eco de las madrugadas frías, el murmullo de los olivos y la dignidad de quienes cuidan este patrimonio vivo.
Hoy más que nunca, reivindicamos el valor del olivar de montaña. No solo como fuente de alimento, sino como símbolo de sostenibilidad, identidad y resistencia.