16/05/2026
Donde termina la lava y comienza el océano, el Faro de Fuencaliente permanece despierto, contemplando el paso del universo sobre La Palma.
La noche gira lentamente alrededor de su luz, y la Vía Láctea cruza el cielo como un susurro antiguo, dibujando caminos de estrellas sobre el Atlántico dormido.
Cada destello dura apenas un instante, pero juntos cuentan la historia eterna del cielo, del mar y del tiempo.
Y mientras el mundo guarda silencio, la isla brilla en mitad de la oscuridad, suspendida entre volcanes y constelaciones.