31/08/2025
La inmensa mayoría de las personas llevamos una vida miserable, empezando por mi, aunque publiquemos fotos de nuestros momentos más alegres, detrás se esconden un montón de manifestaciones del sufrimiento, supongo que hay algunas personas con vidas un poco menos miseras pero yo personalmente no conozco a ninguna, ni siquiera de oídas.
Todos sufrimos por la perdida de seres queridos, angustia, neurosis; miedos, crisis existenciales, obsesiones, compulsiones, tristeza, falta de amigos, escasas relaciones de CALIDAD, falta de amor, por un amor que no pudo ser, por un abandono, complejos, apegos, adicciones, dependencias rastreras, baja autoestima, autoexigencia, inseguridades, fobias, trastornos varios y en el peor de los casos una enfermedad mental propia o en nuestro entorno cercano... Hay tantas formas de sufrimiento humano que a todos nos ha tocado una como mínimo, pero normalmente varías y aún fingimos que está todo bien
- ¿Cómo estás?...
- Bien, gracias!...
Y peor aún, hay quienes se dan el lujo de mofarse del que padece su mismo sufrimiento o de alegrarse, o simplemente no nos importa, así somos o en esto nos hemos convertido... Insensibilidad, desconexión emocional, mecanismo de defensa...??
Hay un sufrimiento que es inherente a la condición humana y por lo tanto es inevitable, la pérdida de seres queridos, la angustia vital... Lo demás es sufrimiento neurótico y sería evitable pero es el regalo de la cultura entendida como sociedad, es el precio que pagamos por vivir en sociedad, así que cada sujeto enfermo, adicto o sufriente, es un fracaso de la sociedad al cual deberíamos apoyar en lugar de dar la espalda
En la tradición Lakota, cuando algún miembro se enferma psicológicamente, toda la comunidad lo rodea, lo abraza y le dicen, estás cargando con alguna disfunción en nuestra cultura así que tú sanación es nuestra sanación
Nos hemos convertido en tiranos porque también nos tiranizamos a nosotros mismos, nos tratamos como a máquinas que pueden con todo, que no se estropean ni se agotan y le exigimos lo mismo a los demás...
Cuanto daría por ver más honestidad con lo que hay, con lo que nos duele, con lo que nos hace sufrir... Y cuan sanador sería para todos poder expresarlo, la compasión, la comprensión y el compañerismo, el utópico espiritu de comunidad, pero no esta comunidad falsa y enferma que conocemos, una auténtica, donde aunque suene a tópico, reine el amor, el supuesto motor del mundo antes de ser sustituido por el dinero.
Mónica Lennon