11/02/2026
Ayer escuché el comienzo de una frase que se me quedó dentro:
“Tienes que construir tu propio pensamiento, sin el beneplácito de nadie.” Gracias a ti 🫂
Hace 5 años empezó para mí una etapa kármica de transformación profunda:
dolor, sanación, aprendizajes, lágrimas, rabia, pérdida de amor propio, ansiedad, tristeza… y también trabajo interno, conciencia, crecimiento.
Personas que se fueron. Personas nuevas. Y personas que siempre estuvieron.
En este camino he sido yo en mi máxima intensidad.
En mi esencia más salvaje y sincera.
No he llevado máscaras.
Y eso, en un mundo anestesiado por heridas e inconsciencia, duele.
Porque aquí ser sensible, intensa y honesta a veces se confunde con un defecto.
He caminado entre luces y sombras.
Y de ahí nace la persona que soy hoy.
Pero había algo que me faltaba para poder disfrutar de todo lo que he construido:
cerrar ciclos.
Soltar vínculos, expectativas y versiones de mí que ya no me representan.
Dejar de mirar atrás para poder habitar de verdad mi presente.
Hoy me siento más libre.
Más yo.
Más auténtica.
Sin patrones heredados.
Sin creencias limitantes que me ahogaban.
Sin repetir historias que no eran mías.
Ayer decidí que ya era hora de dar el GRAN paso.
Elegirme sin culpa.
Cerrar sin rencor.
Avanzar sin pedir permiso.
No me rindo de mí.
Me rindo de lo que me hacía pequeña.
Y ahora viene el siguiente paso.
Ahora que estoy en paz,
vuelvo a mí.
Vuelvo a mi centro.
Vuelvo a mi mejor versión
📸 2021