08/09/2026
Miriam Garlo, actriz sorda, escribe un libro para inspirar a los demás a través de su propia historia de vida.
Miriam Garlo, actriz sorda de 42 años nacida en Molina de Segura (Murcia), ha presentado ‘Volar con un ala rota’. Se trata de su primer libro de ficción autobiográfico, "desde la oscuridad de la depresión hacia la luz".
En este año 2026, Miriam Garlo obtuvo el Premio Goya a Mejor Actriz Revelación por su papel en la película ‘Sorda’. Esta película ha sido alabada por la crítica y ha puesto en el foco una realidad que viven muchas personas sordas o con discapacidad auditiva. Incluso, llegó a ser preseleccionada para los Premios Oscar 2026.
Tras su consagración en el mundo del cine con ‘Sorda’, Miriam Garlo ha querido dar un salto a la literatura. Así, ha escrito ‘Volar con un ala rota’, un libro de ficción en el que narra su propia historia de vida.
Miriam Garlo nació como una persona oyente. Sin embargo, a los 7 años de edad perdió el 70% de su capacidad auditiva debido a una reacción alérgica ocasionada por una aspirina. A partir de ese momento, su vida cambió para siempre y se convirtió en una persona con discapacidad auditiva.
Esta reconocida actriz española desarrolló la habilidad de leer los labios y mantiene la capacidad del habla. Sin embargo, no fue hasta los 30 años de edad cuando empezó a aprender la Lengua de Signos, asumiendo su identidad como persona sorda. Fue aquí realmente cuando comenzó una nueva vida.
Así, Miriam Garlo ha decido escribir su propia historia "algo ficcionada" y plasmarla en un libro que lleva por título ‘Volar con un ala rota’. "Gracias a todas las personas que me han acompañado durante este viaje, y a quienes van a hacerlo a través de su lectura", expone Garlo.
A continuación, dejamos la sinopsis de ‘Volar con un ala rota’: "Mi nombre es Sakia. Nací oyente, pero a los siete años perdí la audición. A esa edad ya había asimilado bien el lenguaje. Tenía buena memoria y era experta en disimular. Me eduqué como oyente y entre oyentes. Era una persona normal, aunque algo despistada. Solo debía prestar más atención, o eso me dijeron. Nadie pronunció las palabras "sorda" ni "sordera". Y yo solo me centré en sobrevivir. Esta es mi historia".