Ella, Yo y otros

Ella, Yo y otros Página para plasmar lo que una mortal llama garabatos, unos muy lúcidos, otros no tanto.

Se somete al mundo a guardar silencioNecesito escribir de alguna forma y esto solo puedo lograrlo si ustedes callan por ...
08/04/2020

Se somete al mundo a guardar silencio

Necesito escribir de alguna forma y esto solo puedo lograrlo si ustedes callan por completo.
Cuando la quietud ronda al rededor y todo es paz y todo es calma.

No es cualquier silencio, damas y caballeros
tiene que ser preciso, certero, perfecto.
Ese tipo de éxtasis lleno de ideas tantas como quien va de pesca al mar extenso
La fuente, para pesar vuestro, es ruin y despiadada
la que se gana en medio del caos, sí, la que nace después de la tragedia.

Se obliga al mundo a guardar silencio
la reina del desvarío se abre paso
no se permite pensar en otro tipo de sueño
que el hombre seda ante lo creado, como quien cría cuervos...
el telón que cierra sin aplausos.

Monologo del moribundo:
Atravieso la calle, me lanzó en este andar disperso
pienso en qué me mataría primero... si las ruedas de un auto o el humo del cigarro que pasea en mis dedos.

Retoma

Callad humanidad ingrata, callad para que pueda dar rienda suelta al ingenio, que ese ente voluntarioso necesita vomitar letras tal como la semilla brota de la tierra.

DescompuestoMe estaba pudriendoY no llegaban los chulos,No aparecían las hienas, Ni brotaban los gusanos ante tal putref...
17/09/2019

Descompuesto

Me estaba pudriendo
Y no llegaban los chulos,
No aparecían las hienas,
Ni brotaban los gusanos ante tal putrefacción

Esperaba que el hedor
Alertara a quienes me rodeaban
Esperaba con desgana que por fin me enterraran

¿Para qué guardaban estos jirones de mí?
¿Para qué sostenían un corazón que dejó de latir?

Estoy descompuesto:
La piel llena de moho carcomido
La sangre coagulada y vino tinto
Las carnes desgarradas por el tiempo
El alma vuelta hilacha por boca escupo

No hay lágrimas, no hay dolor
Se detiene el reloj y el televisor
Increpo al destino inexistente
La ironía se burla de mí y mi mala suerte

No hay luz, no hay aire
¡Me estoy pudriendo! Vuelvo y grito
Que algo o alguien me de descanso
Que algo o alguien me de descanso

Me acompaña una mosca
Va y viene en su danza acostumbrada
Cualquiera dirá: “normal, es una mosca”
Pero ella y yo sabemos que me estoy pudriendo

~Estado zombie

A UN FANTASMAA veces creo que me he ido, que lo que observo es el reflejo de lo que imagino.A veces, sólo a veces… mi al...
29/07/2019

A UN FANTASMA

A veces creo que me he ido, que lo que observo es el reflejo de lo que imagino.
A veces, sólo a veces… mi alma huye de mi cuerpo y vaga por las sombras de un recuerdo.
¿Y si esto ya lo viví?
¿Si no soy más que el conjunto de retazos mentales y supuestos, un laberinto de ideas y pensamientos pasados?

Acá estoy quiera o no. Acá dicen que habito.
Lo dicen los que me atraviesan con la mirada, los que me hablan y me conocen, y ellos mismos hacen que me desconozca, que deba reinventarme cada tanto.
Salgo, respiro y me pellizca la realidad.
Soy yo porque ellos me ven, pero debo escribir para recordarme, para sentirme, para tocarme...
Así me levanto a más de media noche para comprobar que aún respiro; no es suficiente con respirar, entonces vuelvo y escribo.

Brota letra tras letra, palabra tras palabra, y se van manchando las hojas blancas y llenando de figuras tantas, pero sigo sin creer en lo absoluto que el simple hecho de estampar mi falta, me permita sentir que estoy aquí... que vivo.

~ Estado zombie

Cierra los ojos… Carolina “Carito”, así le decíamos todos de cariño, así le gustaba que la llamaran, porque a pesar de c...
29/07/2019

Cierra los ojos…

Carolina “Carito”, así le decíamos todos de cariño, así le gustaba que la llamaran, porque a pesar de creerse grande para unas cosas, no lo era para otras. Carito lograba sacarme grandes carcajadas. Ella tenía ocho años y su forma de diversión era muy distinta a la mía. Le encantaba gastar bromas a los adultos.

Una de tantas tardes esperadas por mí, doña María la mamá de Carito, nos invitó a piscina. Estábamos disfrutando en familia, pero como niñas curiosas nos alejamos del grupo y nos recostamos en el pasto a ver pasar los bichos. Yo seguía anonadada en el ir y venir de las hormigas, pero ella no; se acercó a mí y comenzó a hacerme muchas cosquillas, mientras una de sus manos se fugó por debajo de mi camisa y detallaba mi espalda, las cosquillas se transformaron en caricias, parecían las caricias de mi mami, pero con un tono distinto, algo perturbador y encantador al tiempo. Una mezcla de florecientes sensaciones, extrañas y desconocidas. Toda esa mezcla fue interrumpida por los gritos de nuestras madres quienes llevaban rato buscándonos. Como era lógico un regaño bien ganado, sobre todo para Carito que siendo la mayor tenía más responsabilidades.

Esa noche nos quedamos a dormir en casa de la Doña María. Terminamos de cenar cuando Carito me tomó de la mano y me llevó a su habitación para mostrarme sus nuevos juguetes, cerró la puerta y nos sentamos en la alfombra. Se puso a sacar un par de pelotas del baúl, pero las tiró lejos, fue cuando se acercó y me susurró: -¿Te gustan mis caricias?- No fui capaz de responder a esa pregunta, no con palabras, sólo asentí con la cabeza. Ella dijo que podía enseñarme muchas cosas, cosas que yo no sabía, dijo que debía guardar el secreto pues nadie podía enterarse de nuestro juego, o no nos volveríamos a ver. Pero, ¿qué sabía yo de secretos? ¿Qué sabía yo de maldades más allá de dejar el almuerzo a medio comer?, ¿de arrancar las hojas de mi cuaderno?, ¿de rayar las paredes de la casa?, ¿de esconderle los juguetes a mi hermano?, ¿de hacerme pipí en los muebles?... ¡Qué me iba a imaginar que las pequeñas charlas de mi madre sobre no dejarme tocar, que nadie se sobre pase contigo, te diga cosas feas, te toque extraño, ni siquiera porque sea tu padre y menos en esas partes donde sólo las madres conocen a sus hijos, y ese repetitivo -“¡No permitas que nadie te toque!”- aplicaba también para Carito. Una a duras p***s procesaba toda esa información y medio la decodificaba, todo con el fin de cesar la preocupación de una madre, que pasara a la seguridad y tranquilidad. ¿¡Qué entendía yo!? No más de lo que me brindaba mi mejor amiga: una caricia. Un besito en la mejilla. Un silencio… Ella y sus ocho años. Yo y mis seis añitos. Inocencia. Gusto inexplicado. Labios rojitos. Manos pequeñas… Cierra los ojos. Seis añitos.

Después de esa larga noche, tenía la extraña sensación de haber indagado en otro mundo. Pasó una semana, y preguntándole a mi madre a qué hora iríamos donde doña María, me dijo algo abrumada - Siéntate mi pequeña, debo contarte algo-. Mientras una lagrima rodaba por su mejilla. –Carito ha cerrado los ojos y entró en un profundo sueño del que no volverá a despertar ¿Entiendes eso? -

> Quería llorar no podía.

A Carito se le escapó el alma la mañana del cuatro de marzo, en un accidente del bus escolar.
Una mañana de neblina y muy fría, como las manos frías de Carito, porque ya no eran tibias y jamás lo volverían a ser; ahora solo eran un conjunto de labios pálidos y mejillas tiesas. Un dolor. Mucha confusión -me duele el pecho-. Ojos tristes y llanto.
Ocho años congelados… Cierra tus ojos, Carito.
Seis años en aumento…, los míos.

Fin.

By: Jazmin sin tilde

No hay ni un segundo en que la maldad del mundo descanse. Mientras tú duermes, una mujer es violada. Mientras Carlos des...
28/07/2019

No hay ni un segundo en que la maldad del mundo descanse.
Mientras tú duermes, una mujer es violada.
Mientras Carlos despierta y se estira, un hombre es torturado.
Mientras Egan subía al podio, un lider social recibía un par de balas.
Mientras Johana daba de comer a Tobby, un perro era dejado en un costal lleno de basura.
Mientras Gaby escuchaba su canción favorita, los iraquíes escuchaban ráfagas de fusil y eran bombardeados.
Mientras Ana estiraba sus rizos frente al espejo, un libanés se hunde pensando en que casi logra un mejor futuro después del horizonte, donde se une el cielo y el mar.
Mientras vos lees esto, por debajo de la mesa se avala un nuevo proyecto sin tener en cuenta los estudios necesarios (y se cae un puente, se seca un río, se asesinan los árboles y se desplaza la fauna).
Mientras yo escribo esto, pienso en la redacción y en cometer las mínimas faltas ortográficas. Escribo y respiro hasta donde me permite el asma; lo intento con la boca que le da apoyo a la nariz... Pero decime vos: ¿quién apoya al que agoniza en este instante en que oprimo el teclado del celular que pronto dejará dejará de funcionar y tendré por primera vez que comprar uno por pura necesidad, mientras que la consciencia grita que en Cierra Leona obligan a otros extraer el coltán con que lo hacen?
Mientras yo pienso, redacto (del orto), me quejo y reclamo, la maldad sigue su curso. La luz abraza la violencia, la oscuridad arropa al sanguinario.
Yo te observo, Jazz, veo tus ojos a través de la pantalla, mientras te repites que odias los domingos tanto como a los humanitos.
Pero puedes ver el lado amable, entendiste por fin porqué Dante una vez dijo que, "los confines más oscuros del in****no estaban reservados para aquellos que eligen neutralidad en tiempo de crisis moral". Lo entendiste, pero ahora te preguntas por qué nadie le dijo a Dante que este ya era el in****no, nadie le dijo que siempre hemos estado en crisis. Ojalá alguien le dijera que se asome por este siglo, que le eche una miradita y nos asegure como otros tantos, que "todo tiempo pasado fue mejor"..., que venga el mismísimo Dante, porque si lo hace Virgilio, nos agarra a golpes y de paso nos manda a la g** p** m***

(Imagen tomada de El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes - Ilustrado por Gustavo Boré (2012))

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