15/01/2026
Según información divulgada por medios internacionales y fuentes diplomáticas, el Vaticano realizó intensas gestiones en los días previos a la crisis en Venezuela con el objetivo de evitar una escalada mayor y proteger a la población civil.
De acuerdo con estos reportes, en una reunión reservada celebrada en Nochebuena, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, sostuvo conversaciones con el embajador de Estados Unidos ante el Vaticano para explorar una vía política que permitiera reducir las tensiones.
La intención era abrir un espacio de diálogo que ofreciera una salida negociada a la compleja situación que atravesaba el país sudamericano.
Entre las alternativas planteadas figuraba una transición fuera del poder para Nicolás Maduro, acompañada de garantías internacionales que permitieran una solución pacífica.
Incluso se habría mencionado la posibilidad de un destino seguro en el extranjero como parte de un esfuerzo mayor por evitar escenarios de confrontación y consecuencias graves para la ciudadanía.
Sin embargo, estas gestiones no prosperaron. Días después, los acontecimientos avanzaron rápidamente y la situación derivó en un escenario de alta tensión que dejó un impacto significativo en el país. Desde el Vaticano, el papa León XIV había insistido públicamente en la importancia del diálogo, advirtiendo sobre los riesgos de sustituir la diplomacia por decisiones que profundicen el sufrimiento de los pueblos.
Aunque muchos detalles permanecen bajo reserva y se basan en fuentes cercanas a las negociaciones, diversos análisis coinciden en que la Santa Sede intentó hasta el último momento facilitar una salida política que evitara mayores consecuencias, reafirmando su llamado histórico a la mediación, la paz y la búsqueda de entendimientos duraderos.
́sMaduro