25/11/2025
Una casa con piscina y jardín, ubicada junto a un lago y con unas vistas espectaculares de las montañas circundantes. El proyecto, realizado por Espejo & Goyanes, se basó en concebir una vivienda fresca, sencilla pero a su vez acogedora, tanto para pasar temporadas de invierno como verano. Así, para sacarle el mayor partido a las distintas estaciones y sobre todo a las vistas privilegiadas del pantano, se reorganizó por completo la distribución.
El salón, comedor y cocina comparten un único volumen diáfano, que se abre al porche y a las vistas. Los detalles decorativos y los muebles combinan detalles de ayer y de hoy, en una exquisita mezcla que desemboca en un sentimiento de nostalgia.
La cocina se planteó con estilo rústico. Dispone de una isla central con almacenaje y acabado alistonado, el mismo que encontramos en el resto de los muebles, también con tiradores de co**ha. Las encimeras de mármol, junto con el color empolvado de los armarios, conciben un espacio dulce y luminoso. La paleta de colores, materiales y textiles en tonos naturales con detalles rojizos y ocres completan la puesta en escena, dando forma a unos interiores cálidos.
El uso del papel pintado con motivos botánicos fue clave en el diseño de este dormitorio con dos camas de forja. Un recurso estilístico que siempre funciona y que, en este caso, le da un aire ensoñador a la habitación. En el porche, los muebles de bambú emanan un frescor atemporal que se puede adaptar a cada estación haciendo uso de los textiles adecuados.
Proyecto: Espejo & Goyanes
Fotos: Javier Calleja, fotógrafo