Anfibia revista de poesia

Anfibia revista de poesia Revista de poesía de dos vidas: terrenal y de torrente. Con las patas en el verso y la piel universal

Poesía de torrente terrenal la piel, las patas sobre el verso. El lenguaje y la mirada panorámica hacia y desde la acogida, el lugar universal.

25/04/2026

Una espiral de palabras se torna con el suave soplo de los versos.

Se introduce con la sinuosidad del cuerno, se clava siendo roma. Son esquejes que prenden en nosotros .

Ana Belén Martín Vázquez en Anfibia revista de poesía.

www.anfibiapoesia.com

Gracias, Eusebio Calonge. Un privilegio y una alegría contar con tu presencia en esta nuestra revista saltarina.
23/03/2026

Gracias, Eusebio Calonge. Un privilegio y una alegría contar con tu presencia en esta nuestra revista saltarina.

Conocí a Eusebio Calonge en un curso titulado “Dramaturgias en el precipicio”. El primer día nos invitó a escribir a partir de un zapato. Desde ahí tendríamos que llegar a visualizar un personaje y una acción. Una mujer mayor con zapatos de tacón bajo se detiene delante de un escaparate. ...

21/03/2026

EEUU autor del ataque a la escuela de niñas de Irán.
El País, 11/03/2026

El engendro provocó la ceniza. El rojo se volvió silencio tras la ejecución atmosférica. Se evaporó la posibilidad y, sola sobre los cascotes, la materia paralizó el oxígeno.

Fue una caída. No hubo sujeción: el bullicio original fue sustituido con otros ruidos.

No pudieron crearse otros cuerpos geométricos.

A qué acogerse entonces, dónde guardarse. Nuestra central anfibia orbita alrededor de los estruendos.

Pero Anfibia salva lo escarpado porque somos cabra, si cabe. Buscamos la armonía, somos maternidad, leche batalla en secarral.

Como una cabra en las vértebras escalamos sin arneses, porque
somos cabra, porque somos un sueño de riscos. Somos fuerza y pastoras, porque somos cabra y nos soltamos.

También somos alud.

El número once llena de vehemencia el desprendimiento, convierte el ímpetu de su fragor en acogida gracias a la inmensidad de la piedra y el bullicio.

En , se congela la descarga ante el plumier inesperado, el de Juan Carlos Mestre. Al abrirlo, borradores rebobinan los desastres.

Un sónar detecta la presencia de las ondas. En , Pablo Texón enhebra las cintas. Instala un altavoz de resonancias múltiples.

relampaguea. Raquel Ramírez de Arellano, díscola y cotidiana, marca a su paso un deambular de baúles y bagajes desde el que desplegar toda su razón poética. Ana Belén Martín Vázquez, sin asir, nos toca. Acerca el centro hacia la orilla, y los pies se vislumbran como ilación cristalina.

Llorenç Raich reivindica el foco como prenda poética emulsionada y captura yacimientos en .

La sabiduría se presenta. Eusebio Calonge reparte conocimiento en . El dramaturgo nos invita a una cata de de reflexiones y almas "que salen por la boca".

Y en ¿Qué es la sextina? Se pregunta y nos responde chus arellano exhaustivo y tentador dando a conocer la complejidad de esta estrofa.

Y, mientras tanto, seguimos escalando sin temor a desprendernos pues la poesía es todo desprendimiento.






Es la conjunción de la palabra poética+ el silencio+ la esencia+ lo inefable- lo palmario______________________Un centel...
19/02/2026

Es la conjunción de la palabra poética
+ el silencio
+ la esencia
+ lo inefable
- lo palmario
______________________
Un centelleo de lo sagrado.

Una vislumbre, pues el sílex permite el incendio y el poema arde en las pupilas.

Así, nos quemamos en el lugar de lo sagrado y a su encuentro somos convocadas.

Es, en esta ocasión, Luisa Antolín quien nos convoca.
Lo hace desde para atraparnos en ese lugar de encuentro inmanente y necesario.

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Lo sagrado lugar de encuentro

lo sagrado lugar de encuentro con la vida desnuda la vida toda en el espacio del corazón el pecho abierto donde arde
llama fuente
lo que nace y no cesa de nacer

des-velo de los nombres derrumbe de la percepción ya conocida des-cubrir des-
aparecer (quizá)
unión transposición disolución — en el destello del instante la chispa el silencio

el silencio cría lo sagrado
a veces el cuerpo escucha el temblor acuna nos devuelve raíz nido

instante del asombro aware

la belleza y el amor vías de encuentro

Continúa en https://anfibiapoesia.com/aproximacion-sobre-la-poesia-y-lo-sagrado/

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Inventario efímero  #7Porque no encallamos escuchando la rotura en cada número, trepamos por las líneas que conforman el...
21/07/2025

Inventario efímero #7

Porque no encallamos escuchando la rotura en cada número, trepamos por las líneas que conforman el cuerpo escrito, el ascenso y descenso respiratorio nos mece, nos hace merecedoras de la escucha, las voces y palabras traducidas a la lengua del silencio y a su núcleo susurrante.

Porque el siete es la rotura del enganche, del tropiezo, de la separación repentina inesperada.

Así el número siete, el del desgarro en el síncope y el silencio, se apodera del instante y nos permite el latido que crece, el ahogo que desmaya, el parpadeo del susurro.

Nos permite, además desde este siete, una cierta oralidad ya en boca del poeta recitando algún poema. Una suma de sentidos degustando su acrobacia.

Las secciones como siempre cajoncitos en los que se guardan estos astros convocados:

Desde , Luz Pichel nos glosa de palabras resistencia, de fonemas y grafías que provienen de cortezas y de mantos, que restauran el lenguaje y lo cubren de abundancia en su latencia.

Los poemas de Ignacio Miranda hacen parada y fondea en las raíces de . Nos capturan en sus redes y macera entre las láminas de versos su cadencia, otorgando eternidad en cada capa, permitiendo el edificio de nutrientes.

En , rellenando la sugerencia a sus espaldas, congelando el movimiento presupuesto la quietud y el desenfoque de María Tudela acepta una invitación. La instantánea inconsistente y la verdad, las imágenes calladas que conversan y proponen el vacío nevoso de la bruma. Es la niebla inacabada que provoca la emersión de lo invisible, fogonazos y fotopsias reguladas, emulsiones que recogen escrituras de la luz.

Ángelo Néstore y las preguntas de Salomé Ballestero. Escribir desde y de otros márgenes, su visión de editor y de poeta, la disensión como presencia y actitud, con pronóstico de palabras deseadas. Una entrevista de acercamiento, de visión: la q***r, la no binaria, una parte más de esta diversidad que disfrutamos dentro de .

Y seguimos en secciones: dos poetas que se arraigan en , dos. Dos mujeres escribiendo con dos ejes, con dos daños y con más: enfermedad, hijos no-natos, péndulos de pérdidas y cadencias dolorosas e insistencias. Clara Comas Barenys y Maijo Mora son, escriben, comparten, nos brindan, nos acercan.

En escribe Marisa Bello sobre la irrupción del silencio. El silencio como terreno imprescindible para la generación de lo poético, la pausa, la claridad y el mutismo, los huecos y el núcleo al que se llega solo cuando no se va a su encuentro. Accesible desde la voz pero cuya caricia efímera es luz iluminando al apagarse, encendiéndose al huir, acompañando la soledad compartida, convocada sin siquiera haberlo sido.

Terminamos con la hidratante siempre acuosa , haciendo desaparecer la coma de la mano y la pestaña de Pilar Trol.

Ante fechas difíciles e incomprensibles virajes, solo la poesía debe ser incompresible y sacudida silenciosa, que suene, que suene como Anfibia con su siete, otro número, otra entrega, la misma fecha, otra construida: disfrute, resguardo, y albergue.

Y ahora aportando nuevos timbres.

́a

Nadie cronometrará su muerte. Pero blandiremos poesía.En un coso para humanos, los organizadores de la fiesta de la mata...
21/05/2025

Nadie cronometrará su muerte. Pero blandiremos poesía.
En un coso para humanos, los organizadores de la fiesta de la matanza no miden la muerte.

Los poetas blandirán la resistencia, la denuncia; clamarán.

Colosal: esta es la magnitud del olor, ese que no llega a traspasar el mar fronterizo, ese que atrapado por la tardanza, la inacción. La descomposición de un pueblo, su lividez y un único latido detonando.

El verso es otra arma. Blandiremos el verso, la oralidad, el grito.

Aunque hoy nos cueste la poesía, aunque hoy nos podría la narrativa, es colosal su microbiota y con ella convive la acción poderosa de su letra.

Anfibia sigue en pie contra versiones mortecinas y verdugos.

En este #6 seguimos en pie y, en cada número, la generosidad de los poetas que nos acompañan.

En , Mario Obrero nos ofrece ramilletes de fuerza centrífuga. Aromas que emanan sorprendentes cuyo roce se refugia en la retina.

Diana G. Bujarrabal alza las preguntas como un baile buscando explicación. Y ellas, aun perplejas, no se esconden del abismo y saben bien de la belleza. En .

Edurne Batanero y Pilar Trol acuden sumando sus potencias poéticas de extraordinaria fuerza que nos hace amar lo humano en cada línea.

En ” la poesía de Julia Otxoa evidencia paradojas, lo indecible, el instante de descontextualización del objeto para confrontarnos con la incerteza de la materia expulsada de su sentido ordinario.

Desde Alberto García-Teresa nos nutre de saber para la acción. De las armas, de lo bélico y lo no, del guerrero en pie de la palabra.

Y, finalmente, Salomé Ballestero, emerge de la bañera radical de Angélica Liddell y sus propuestas extremas. Ante ellas nadie puede permanecer inerte pues como una cuchara remueven el recorrido íntegro del cuerpo que respira bajo sus líquidos.

Colosal es también la resistencia, magnífica es la acción.

Así las poetas, los poetas, seguimos blandiendo las armas del sinsentido al servicio de la vida.

Con brazos trémulos, vibrantes, titilando la verdad, tintineando la luz.

www.anfibiapoesia.com





No siempre todo [concluye].[Los cuerpos inertes parecen el punto final de los recorridos], nunca siempre.[El peso de las...
09/02/2025

No siempre todo [concluye].

[Los cuerpos inertes parecen el punto final de los recorridos], nunca siempre.

[El peso de las palabras] nada, [gravita, levita o se hunde en lo profundo.]

[Marisa Bello pone] fin [con cuerpos inertes a este] todo [que se vuelve] todo [de este modo.]

La mujer-cadáver. Puedes descargar el relato completo en
https://anfibiapoesia.com/la-mujer-cadaver-parte-iv/

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LA MUJER-CADÁVER PARTE IV

LA DEVOLUCIÓN DEL NOMBRE
Una bóveda de carcajadas y, bajo ellas, el tumulto de piernas que se entrecruzan ilusas queriendo frenar el reguero de o***a que desciende por sus cientos de muslos: macilentos, de piernas cetrinas, de humus inmediato, en la proximidad de la fertilidad vicaria.

Llega al punto pactado la mujer-cadáver, al lugar de la convocatoria. Ese espacio-hueco exacto que ocupa su fractura: las articulaciones metacarpianas, donde la bisagra se desprende por tratar de asirse a la supervivencia. donde se pierden las manos que, a ciegas, tientan la defensa.

Ha sido congregada ahí, en el lugar del tránsito, con las otras, como las tantas, con las iguales. Un encuentro, un concilio al que acogerse, en el que es recién llegada.

Es en el trascenio de la muerte (no en la trascendencia de la muerte, no en la trasposición de la muerte, no en la transparencia de la muerte).

Es en el trascenio de la muerte.

Las luces en una cesta, una cesta llena de vislumbres, o cadenas de fulgor-palabras.Una deliciosa merienda para recibir ...
09/12/2024

Las luces en una cesta, una cesta llena de vislumbres, o cadenas de fulgor-palabras.

Una deliciosa merienda para recibir la poesía y recobrar el paladeo de otros instantes.

EN recibimos la poesía, la de Roger Wolfe, en este tercer número de anfibia revista de poesía. Degustamos así momentos de otros pero nuestros.

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BUEYES

Definí hace poco la poesía,
en una de mis muchas cartas
—«mensajes en botellas rotas»—,
como un afterthought,
un «se me ocurrió después»
que a menudo no se manifiesta
hasta pasado el hecho; y tiene
su sentido: estábamos viviendo,
estábamos inmersos en la dicha
del puro momento no consciente,
respirando en lo eterno del instante
sin saber que lo echaríamos de menos.
Y así esta mañana,
fresca y batida por el viento,
de comienzos de este mes de junio,
viendo los vencejos recorrer el cielo
como invisibles hilos
de corriente eléctrica en movimiento,
escuchando al mirlo en algún lejano huerto
(imaginado, pues no hay en este barrio huertos;
pero para algo ha de servirnos ser poetas)
y dejando que el monótono metrónomo
del terapéutico reloj hiciera resonar su pulso
en la quietud de mi mañana, a solas
con mi ser, con mi pasado, con mi «vislumbre
de inminencia», que ahora fragua
en la serena blancura de la página
como el recuerdo de un hato de bueyes
que lentamente hubieran desfilado
por la angostura del camino.

Más en https://anfibiapoesia.com/roger-wolfe/

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Lo icónico trampolín, lo metapoético agua clorada. La piscina alicatada en azules portugueses y modernistas.Marina Tapia...
03/12/2024

Lo icónico trampolín, lo metapoético agua clorada. La piscina alicatada en azules portugueses y modernistas.

Marina Tapia nos sumerge en la profundidad con sus Signos Armados, buceando con amor por el lenguaje y brazadas revestidas con lo plástico.

Mas en https://anfibiapoesia.com/marina-tapia/

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Signos Armados

Como ya planteó el grupo Noingrandes en Brasil en la década del 50’, un poema concreto ocupa el espacio dado por la página como herramienta expresiva, arriesgándose a jugar con la disposición del texto sobre la hoja, dando importancia al lenguaje visual. Y yo he querido tener como punto de partida las tipografías, los espacios en blanco, las señales de tráfico, la cartelería publicitaria, los supuestos símbolos universales, es decir, lo icónico, para luego llevarlo al terreno de lo metapoético, del análisis del acto de escribir poemas en la actualidad y, con pocos elementos y versos, transmitir una idea, una postura vital o una emoción. Desde sus comienzos la poesía concreta buscaba una “economía” del lenguaje, y en esa estela he deseado seguir con este pequeño trabajo.

Además, usando programas y herramientas digitales muy sencillas para su realización: en este caso lo importante era la reapropiación de lenguajes populares empapándolos del análisis acerca de la poesía y los poetas. De alguna manera, no solo tiene ecos de los admirados y conocidos españoles Joan Brossa y Cuca Canals, también de artistas de mi tierra de origen −Chile−: en estas láminas late con fuerza el legado de Nicanor Parra, Guillermo Deisler o Carmen Berenguer que, con tanto acierto, fusionaron imagen y palabra. Ellos y muchos más autores que abordaron y dialogaron con lo plástico, han sido mis referentes en esta búsqueda.






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