16/05/2026
MAYO DE 1968, el mayor estallido social en la Francia del siglo XX, fue una lucha extenuante, siempre lúdica, que proponía una crítica radical, en actos, a la vida cotidiana alienada. Se declararon obsoletas todas las estructuras asfixiantes (patriarcado, capitalismo, Estado), proponiendo nuevas formas de organización y lucha colectivas: autogestión, Consejos Obreros, ocupaciones...
Algunos de nuestros libros:
‘Esplendor en la noche. Vivencias de Mayo del 68’. nos muestra que son las realizaciones concretas, aquí y ahora, las que motivan a la gente, incitándola a ir más lejos, porque otras formas de vivir son posibles. https://www.lalinternasorda.com/Esplendor.html
Hubo otros mayos en otros lugares: Berkeley, Tokio, México… y también en España. El grupo estudiantil de la Universidad Complutense (antes Central) madrileña ‘Los Ácratas’ protagonizó las revueltas más sonadas: Agustín García Calvo, Jaime Pozas, Josefa García Morales, 'Violeta', Antonio Pérez, José Luis Carretero… https://www.lalinternasorda.com/acratas.html
En ‘Castoriadis y su tiempo’ se muestra el implacable posicionamiento contra el sistema totalitario de este gran pensador. Son cruciales sus aportaciones sobre la creación social, el papel de lo imaginario y su defensa de una sociedad autónoma. https://www.lalinternasorda.com/castoria.html
El Mayo del 68 francés aunque duró unos meses, marcó a toda una generación de activistas antifranquistas, que estábamos en Enseñanza Media y Universidad, con sus propuestas contra la institución educativa de las ‘escuelas-cárceles’, reglada y clasista. ‘¡Gracias a los exámenes y a los profesores, el arribismo comienza a los seis años!’, pintada en la Sorbona. Mientras que el espíritu sesentayochista antiautoritario, colectivo y de crítica a las estructuras burguesas ‘¡Abolir la sociedad!’, sigue vigente hasta hoy, no podemos decir lo mismo del Movimiento 15M, en el que tantas miles y miles de personas que participamos de manera generosa, nunca hemos sacado ningún rédito, como debe ser. Otras y otros, que encauzaron el movimiento a un partido político cuya estrategia consistía en que la lucha ya no estaba en la calle, sino en el Parlamento, también han tenido su parte de responsabilidad.