23/09/2026
Cuando hablamos de suelo pélvico, muchas veces pensamos automáticamente en “fortalecer”. Pero ¿qué pasa si el problema no es que esté débil, sino que está demasiado contraído?
🔸 Suelo pélvico con poca fuerza:
Puede asociarse a pérdidas de o***a al toser, estornudar, correr o saltar, dificultad para controlar gases o sensación de falta de soporte.
🔸 Suelo pélvico demasiado tenso:
Puede relacionarse con dolor pélvico, dolor durante las relaciones sexuales, dificultad para relajar la musculatura, molestias al sentarse o incluso problemas para o***ar o defecar.
👉 Por eso, hacer ejercicios de Kegel indiscriminadamente no siempre es la solución.
El suelo pélvico necesita tanto fuerza como capacidad de relajación y coordinación.
💜 Una valoración individual por un profesional especializado permite identificar qué necesita realmente tu cuerpo: fortalecer, relajar, coordinar… o una combinación de todo ello.
Tu suelo pélvico no necesita más ejercicios. Necesita los ejercicios adecuados para ti.
¿Sabías que un suelo pélvico también puede estar demasiado tenso?