04/06/2026
Se renueva el pueblo del ratoncito Pérez en Navarres con nuevas recreaciones y guiños a la memoria local
Lo que comenzó hace unos años, antes de la pandemia, como una pequeña casita donde los niños podían dejar sus dientes y chupetes se ha convertido en uno de los rincones más curiosos y entrañables de la provincia de Valencia. El Pueblo del Ratoncito Pérez de Navarrés, ubicado en el casco antiguo de la localidad valenciana, continúa creciendo gracias al esfuerzo y la creatividad de vecinos y voluntarios que, año tras año, mantienen vivo un proyecto que ya es una de las visitas más singulares del municipio.
Situado en la calle Remedio, junto a la conocida Casita del Ratoncito Pérez, este pequeño universo en miniatura ha incorporado nuevas recreaciones y elementos decorativos tras la edición de 2026 del festival Punto y apArte, una iniciativa cultural celebrada el pasado mes de mayo y que desde hace años impulsa intervenciones artísticas y participativas en distintos rincones de Navarrés.
Para quienes todavía no conozcan su origen, la actual historia del Pueblo del Ratoncito Pérez está estrechamente ligada a la Casita del Ratoncito Pérez, inaugurada en 2019 como un espacio pensado para que los más pequeños pudieran depositar sus dientes, cartas y deseos. Aquella pequeña construcción fue el germen de un proyecto que no ha dejado de evolucionar con el paso del tiempo.
De una casita a todo un pueblo en miniatura:
La transformación llegó en 2022, cuando vecinos de la localidad decidieron ampliar el espacio construyendo un auténtico pueblo en miniatura sobre la pared situada junto a la casita original. Aquella intervención añadió nuevas construcciones, detalles decorativos y una historia propia sobre la llegada del ratoncito Pérez a Navarrés, convirtiendo el rincón en una visita todavía más especial.
Sin embargo, la evolución del proyecto no ha estado exenta de dificultades. Durante los últimos años, diversas acciones vandálicas provocaron daños en algunas de las construcciones, obligando a los vecinos a realizar constantes reparaciones y trabajos de mantenimiento para conservar el conjunto.
Lejos de abandonar la iniciativa, quienes impulsan este espacio han seguido trabajando para que continúe creciendo. Gracias a ello, el Pueblo del Ratoncito Pérez presenta actualmente una imagen renovada y nuevas incorporaciones que enriquecen la experiencia de quienes lo visitan.
Nuevos detalles que hacen aún más especial la visita:
Parte de los trabajos realizados este año se llevaron a cabo mediante un taller impulsado por la artesana local de cerámica La Gorronería, en el que participaron vecinos voluntarios encargados de limpiar, pintar y reconstruir numerosos tejados y elementos deteriorados por el paso del tiempo o los actos vandálicos.
El resultado puede apreciarse en las numerosas novedades incorporadas al pequeño pueblo. Entre ellas destacan nuevas casitas, la reconstrucción de la noria, un tiovivo de ratoncitos con su correspondiente taquilla, un curioso Almacén de Dientes reservado exclusivamente para ratones autorizados, un pequeño huerto de ratones y nuevas construcciones llenas de detalles.
También llaman la atención diferentes señales direccionales que apuntan hacia lugares emblemáticos del entorno, como Los Chorradores, la Ermita, Navarrés o Escalona, integrando referencias reconocibles para quienes conocen la zona.
Un espacio para niños… y también para mayores:
Una de las novedades más interesantes de esta última renovación es la incorporación de guiños a la memoria colectiva de Navarrés. Aunque el espacio sigue manteniendo su esencia infantil, los vecinos han querido introducir referencias que permitan a los adultos recordar episodios, lugares y personajes vinculados a la historia cotidiana del municipio.
Entre esos detalles pueden encontrarse referencias a la antigua Pista Azul, donde durante años se celebraron sesiones de cine al aire libre, así como menciones a personajes populares como el Tío Morena (taquillero de la discoteca) que forman parte del recuerdo de varias generaciones de vecinos.
El objetivo es que tanto niños como mayores encuentren motivos para detenerse y observar cada rincón de este pequeño pueblo, descubriendo nuevos detalles en cada visita.
Un proyecto vecinal que sigue creciendo:
La historia del Pueblo del Ratoncito Pérez es también la historia de un proyecto impulsado por vecinos que, desde 2019, han demostrado una enorme capacidad para reinventar y ampliar este espacio año tras año.
Su atractivo traspasa incluso las fronteras de la Comunitat Valenciana. Como muestra de ello, durante la celebración de la última edición de Punto y apArte, un autobús llegado desde Murcia se desplazó expresamente hasta Navarrés para conocer este singular rincón.
A día de hoy, el Pueblo del Ratoncito Pérez continúa creciendo gracias a nuevas ideas, aportaciones vecinales y mucho trabajo desinteresado, consolidándose como una de esas pequeñas joyas capaces de sorprender tanto a quienes visitan Navarrés por primera vez como a quienes regresan para comprobar qué novedades esconde esta vez el famoso ratoncito.
El singular rincón nacido junto a la Casita del Ratoncito Pérez suma nuevas construcciones y detalles tras la última edición del festival Punto y apArte.