21/06/2026
LA PRÁCTICA DE TONGLEN
Es una práctica que sirve para conectarse con el sufrimiento -el nuestro y el de todo lo que nos rodea- dondequiera que vayamos. Es un método para superar el miedo al sufrimiento y para disolver la dureza de nuestro corazón. Principalmente es un método para despertar la compasión que es parte de todos nosotros, sin importar cuán crueles o fríos podamos parecer.
Comenzamos la práctica aceptando el sufrimiento de una persona que sabemos que está sufriendo y a quién deseamos ayudar. Por ejemplo, si sabe de un niño que está siendo lastimado, usted inspira el deseo de retirar todo el dolor y miedo de ese niño. Luego, mientras espira, usted le envía felicidad, gozo o aquello que alivie su dolor.
Este es el centro de la práctica: inspirar el dolor de otros para que puedan estar bien y tener más espacio para relajarse y abrirse, y espirar, enviándoles relajación o aquello que usted sienta que les traería alivio y felicidad.
Sin embargo, a menudo no podemos hacer esta práctica porque nos enfrentamos con nuestro propio miedo, nuestra propia resistencia, enojo, o cualesquiera que sea nuestro sufrimiento o estancamiento personal en ese momento.
Es ahí donde usted puede cambiar el foco y comenzar a practicar tonglen por aquello que usted está sintiendo y por millones de otros como usted que en ese mismo momento están sintiendo exactamente el mismo estancamiento y miseria.
Puede ser que sea capaz de identificar claramente su dolor como terror, repulsión, enojo o deseo de venganza. Así que usted inspira por todos aquellos que están atrapados en esa misma emoción y les envía alivio o aquello que abra el espacio para usted y los innumerables otros.
Puede ser que usted no identifique lo que esté sintiendo. Pero puede sentirlo: una dureza en el estómago, una oscuridad pesada, o lo que sea. Sólo contacte con lo que está sintiendo e inspírelo, llévelo adentro y envíe alivio a todos.
La gente frecuentemente dice que esta práctica va en contra de la naturaleza de cómo nos fortalecemos de manera habitual.
En verdad, esta práctica va en contra de las cosas que queremos que funcionen para nosotros sin importar qué suceda a los otros.
Esta práctica disuelve la armadura de la propia protección que tan fuertemente hemos creado alrededor nuestro. En lenguaje Budista uno diría que disuelve la fijación y adhesión al ego.
El Tonglen revierte la lógica usual de evitar el sufrimiento y buscar el placer y, en el proceso, nos liberamos de una prisión muy antigua de egoísmo.
Comenzamos a sentir amor por nosotros mismos y por otros y también comenzamos a ocuparnos de nosotros y de otros.
Despierta nuestra compasión y también nos introduce a una visión más amplia de la realidad. Nos introduce al espacio ilimitado que los Budistas llaman Shunyata (Vacuidad).
Al hacer la práctica comenzamos a conectar con la dimensión abierta de nuestro ser. Al principio experimentamos algo, como que las cosas no son tan importantes o tan sólidas como antes parecían ser.
La práctica de Tonglen puede ser efectuada para aquellos que están enfermos, para quienes están muriendo, o acaban de morir,
o para aquellos que tienen un dolor de cualquier tipo.
Puede realizarse como una práctica de meditación formal
o súbitamente, en cualquier momento. Por ejemplo, si está caminando y ve a alguien que sufre , inmediatamente puede comenzar a inspirar el dolor del otro y enviarle algún alivio.
Así es que en un instante, puede practicar tonglen para toda la gente que se siente como usted, para todos los que desean ser compasivos pero en cambio tienen miedo, para todos los que desean ser valientes pero en cambio son cobardes.
En lugar de castigarse a usted mismo, use su propio estancamiento como un peldaño para comprender aquello que la gente rechaza en todo el mundo.
Inspire por todos nosotros y espire por todos nosotros. Use lo que parece veneno como medicina. Use su propio sufrimiento personal como camino de compasión hacia todos los seres.
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