13/09/2026
Enric Mas ha ganado la Vuelta. Hace cuatro años tenía miedo de bajar.
Mikel Landa ha vuelto a ganar después de más de cinco años sin una victoria.
Ahora es fácil aplaudirlos. Pero lo que pasó antes merece que nos paremos un momento.
Enric competía con los mejores del mundo y empezó a tener miedo en las curvas después de varias caídas.
Se cagaba.
Y nosotros pidiéndole que atacara.
Con el mando de la televisión en la mano tenemos una capacidad de sufrimiento espectacular.
Necesitó trabajar con un psicólogo y un especialista en descensos. Recuperar la confianza también era parte de su trabajo, aunque eso no apareciera en la clasificación.
Ese mismo 2022 terminó segundo en la Vuelta. Ahora la ha ganado.
Landa no ganaba desde la Vuelta a Burgos de 2021. Su anterior etapa en la Vuelta a España fue en 2015.
Once putos años.
Por el medio hubo buenos puestos, trabajo para compañeros, caídas y lesiones. Este sábado volvió a levantar los brazos.
Pero el viernes Landa ya era el mismo ciclista que ganó el sábado. Ya llevaba encima todo ese trabajo.
Lo que cambió fue el resultado que pudimos ver los demás. A veces parece que el esfuerzo empieza a contar el día que ganas.
Con los negocios hacemos lo mismo.
Al que le va bien lo llamamos fenómeno. Al que sigue peleando le preguntamos si no estará perdiendo el tiempo.
Aplaudimos al que se recuperó. Al que todavía está mal le pedimos que espabile. Sin saber qué está soportando.
Tampoco te voy a vender que insistir garantiza ganar. Puedes hacerlo todo bien y quedarte sin premio. La salud, la suerte y tus rivales también cuentan.
Pero antes de dar a alguien por acabado, estaría bien acordarnos de Enric en aquellas curvas.
Y si eres tú quien está perdiendo la confianza, acuérdate también de Landa el viernes. Cuando llevaba todo ese trabajo encima y todavía no había ganado.
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