22/12/2025
Hoy quiero contarte una de mis navidades más especiales.
La recuerdo con la nitidez de los cuatro años.
En el almuerzo de la empresa donde trabajaba mi papá, cada fin de año llegaba Papá Noel desde el polo Norte, a darnos un regalo, a cada uno de los hijos de los empleados.
Para nosotros, los más pequeñitos, aquello era magia pura.
Recuerdo aquel día que hemos recordado para siempre con mi mamá. Yo tenía 4 años.
Él nos llamaba por nuestro nombre, uno a uno, para entregarnos el regalo de Navidad.
Y de pronto escucho:
“¡Verónica Rojo!”
Me levanté y me quedé de pie frente a él.
Completamente embobada.
Hipnotizada por tenerlo delante de mí.
Papá Noel era real.
No había dudas.
No había preguntas.
Sin embargo, ese día… algo cambió.
Al acercarme a recibir mi regalo, vi que tenía el pantalón un poco descosido en una pierna.
Reconocí su pierna, por una herida en la piel que tenía mi papá.
Entonces miré sus manos, y reconocí las de mi papá.
Entonces escuché su voz mientras me hablaba...
Y en ese instante, mi mundo se detuvo...
Pudo haberse roto.
Pero no.
Ese día me convencí por completo de algo distinto:
aquel héroe de traje rojo y barba blanca…
era mi papá. Era adoptada e hija de Papá Noel, todo cerraba...
Sin saberlo, no elegí pensar que Papá Noel no existía,
sino que me convencí de que mi papá era el Papá Noel de todos los niños.
Era un orgullo muy grande 💛 ¡Que increíble!
La magia no desapareció.
Se expandió...
Con los años entendí que la vida funciona exactamente igual.
No por lo que nos pasa,
sino por lo que elegimos pensar y hacer con lo que nos pasa.
A lo largo del camino, muchas cosas se “descosen”:
personas, historias, certezas, sueños…
y a veces, con cada golpe, sentimos que nos quedan menos ilusiones.
Y ahí aparece la verdadera elección:
👉 ¿me cuento una historia que me deja atrapado en la herida?
👉 ¿o me cuento una historia que me devuelve el poder?
Porque lo que elegimos pensar…
es lo que sentimos.
Y lo que sentimos…
define las decisiones que tomamos.
Y esas decisiones…
construyen nuestro futuro.
No siempre podemos elegir los hechos. Pero siempre podemos elegir el relato que contamos y nos contamos sobre eso que sucedió. Y ese relato puede convertirnos en víctimas del pasado… o en protagonistas del camino que sigue.
Elegir bien la historia que nos contamos
(y las decisiones que tomamos a partir de ella),
es la llave maestra de todo lo que viene después.
Esta Navidad y en el año que comienza,
mi deseo para ti no es que no te suceda nada difícil.
Es que cuando algo te marque y te resulte difícil,
elijas contarte una historia que te haga aprender y crecer.
Que la magia no se pierda.
Que se transforme.
Y que seas tú quien decida cómo.
¿Qué historias vas a elegir contarte este año que comienza?
🎄¡ Feliz Navidad! 🎄
y que hagas un extraordinario 2026, elegido desde la conciencia y el corazón ✨
Que este mensaje llegue a quien hoy necesita volver a creer...
Con el cariño de siempre,
Ra ✨🎄