05/10/2025
Gracias a la Gala del Comercio de Ponferrada, por permitirme unos minutos en los que poder expresar mi gratitud tras haber sido galardonado en dicha gala. Fue una noche, que no olvidaré nunca… esperemos que sea el principio de algo muy grande. Gracias por esta oportunidad.
“Crecí rodeado de montañas, de calles tranquilas donde todos se conocen, y de esa forma de vivir tan nuestra que solo quien ha nacido o pasado tiempo en el Bierzo puede entender. Mi tierra, El Bierzo, y especialmente mi pueblo, Toral de Merayo, han sido mi escuela y mi hogar. Fue en toral donde descubrí lo que significa comunidad, compartir alegrías y superar juntos las dificultades. Todo lo que soy nace de esas raíces. Porque solo quien conoce de dónde viene, puede saber realmente hacia dónde va.
Muchos amigos y familiares me animaron a abrirme una cuenta en redes sociales, a mostrarme tal y como soy, a compartir mi forma de ver la vida y de contar las cosas. Lo que empezó como un hobbie, se convirtió en algo mucho más grande. Hoy, un año después, miro atrás y me parece increíble pensar que 1,3 millones de personas se han sumado a ese hobbie. Personas de todas partes, pero muchas de ellas también bercianas, que me escriben, que me siguen, que se sienten identificadas con lo que cuento.
Vivimos en una época en la que las redes sociales forman parte de nuestra identidad y nos permiten compartir quiénes somos y lo que soñamos. Su poder está en dar voz a todos, pero también implican una gran responsabilidad, porque lo que decimos puede influir y afectar a otros. En medio del ruido y las modas, lo esencial es mantener la autenticidad y usar las redes con respeto y conciencia. Bien empleadas, pueden inspirar, informar y unir; mal usadas, pueden generar desinformación y odio. Por eso, más allá de los números, lo importante es el impacto positivo que dejamos en los demás. Ser uno mismo no siempre es fácil, pero es lo más valiente que se puede ser, ya que esa autenticidad, es la que te hace conectar con la gente de verdad.
Hubo un tiempo en el que muchos decían que no llegaría a nada, que lo que hacía no tenía sentido. Y hoy, algunos de esos mismos, dicen que se me está subiendo la fama, pero en verdad, a lo único que me he subido hoy es a este escenario para recibir este premio. Porque este reconocimiento no es una meta, sino un recordatorio de que los sueños se consiguen con constancia y trabajo.
Por eso, este premio no es solo mío. Es de mi comunidad, de mi gente, de todos los que han estado conmigo desde el principio. Es de mis amigos de toda la vida y de los nuevos, de los del pueblo y de los de la ciudad, de los que me animaron cuando no me conocía nadie y de los que me empujaron a creer en mí. Es de quienes nunca me juzgaron, de quienes me apoyaron en silencio, de quienes me hicieron reír cuando las cosas se complicaban. A todos ellos, gracias. Porque sin vosotros nada de esto tendría sentido. Hoy este premio se queda en casa, en el Bierzo, con mi gente, con los que me han hecho ser quien soy.”