Revista Velezana

  • Home
  • Revista Velezana

Revista Velezana Esta es la página de la Revista Velezana , donde podrás seguir toda nuestra actividad y noticias sobre nuestras publicaciones Hacia 1978-79, José D.

Lentisco halló un documento muy especial para Vélez Rubio: Memoria de las célebres fiestas que hizo la villa de Vélez Rubio con motivo de la inauguración del nuevo templo parroquia, 1769, escrito por el cura ilustrado Antonio José Navarro. Su publicación constituyó el primer número de Revista Velezana: octubre de 1982. Sin plan previo, sin estudio, sin organización, sólo un impulso personal, una i

nquietud cultural, un sentimiento local, una pasión por el papel impreso. Nadie, ni los más optimistas, podíamos imaginar entonces la envergadura, trascendencia e importancia de aquella modesta iniciativa.

Esta tarde, miércoles, 20 de agosto, toca Oria, a las 9 de la tarde noche, con varias intervenciones especiales: una sob...
20/08/2025

Esta tarde, miércoles, 20 de agosto, toca Oria, a las 9 de la tarde noche, con varias intervenciones especiales: una sobre las diversas descripciones de Oria desde el s. XVI hasta el XX, a cargo de José Francisco Carricondo; y tres colaboraciones sobre Cerricos (templo parroquial, toponimia y riegos tradicionales) por cuenta de Estela Fernández, Luis García y José Luis Guerrero. Os esperamos a todos para conocer, saludar y vivir una buen rato entre amigos y paisanos.

Esta tarde toca Chirivel, con una intervención de Jesús Martínez sobre la historia y restauración del templo parroquial ...
19/08/2025

Esta tarde toca Chirivel, con una intervención de Jesús Martínez sobre la historia y restauración del templo parroquial de San Isidoro (Chirivel).

13/08/2025

Los pendones eran utilizados en las batallas para distinguir a los regimientos y batallones o como insignia personal del monarca. Era de suma importancia arrebatarlos al enemigo tras la batalla, de ahí que muchas de las fiestas populares tengan como origen la obtención de un pendón perdido.
Fernando Joaquín Fajardo, VI marqués de los Vélez, dona el pendón a la Cofradía del Santísimo Sacramento de Vélez Blanco en 1672.
“Habiéndome servido el tiempo que estuve en Orán, cuando salí a la campaña, el estandarte real que acostumbran sacar a ella todos los señores capitanes generales, me ha parecido que, acabadas estas facciones, no podía dedicarle en mejor parte que en la cofradía de nuestros hermanos del Santísimo Sacramento; y así le remito para que se mantenga en ella y sirva en todas las ocasiones que saliere su Divina Majestad, ofreciendo yo este pequeño don en hacimiento [acción] de gracias de los buenos sucesos que he tenido en aquella plaza. Dios guarde a nuestros hermanos de la cofradía del Santísimo. Cartagena, 27 de mayo de 1672. (Archivo Ducal de Medina Sidonia. Por gentileza de Dietmar Roth. Vélez Blanco).

Tras la exposición itinerante que tuvo lugar en Almería hasta abril de 2008, dentro del proyecto de Andalucía Barroca, debido a su mal estado de conservación, la Dirección General de Bienes Culturales encargó su restauración a la autora de la presente colaboración, en Sevilla. (Laura Pol Méndez).

Más información: “El pendón marquesal de los Vélez”, Ángel C. Navarro Sánchez. 24 (2005); "Conservación y restauración del pendón marquesal de los Vélez". Laura POL MÉNDEZ. 29 (2010).
Ilustración: Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

13/08/2025

La casa-noviciado de los Esclavos de la Divina Infantita en el Cabezo de los Gázquez (Vélez Rubio).

El P. Federico Salvador Ramón, de origen humilde, fue un ilustre sacerdote almeriense (1867), cuya vida, intensamente vivida, está llena de matices. A caballo de los siglos XIX y XX, su trayectoria está marcada por el devenir de la historia durante este espacio de tiempo en los lugares en que vivió: España, Roma, México y Marruecos. Ordenado sacerdote, descubre su vocación de Esclavo de la Inmaculada cuando era capellán del convento de Las Puras de Almería. En Roma, donde fue enviado como vicerrector del Colegio Español, reafirma su vocación y toma contacto con algunos obispos mexicanos que se lo llevan a México para formar sacerdotes misioneros. Allí conoce a Rosario Arrevillaga, que será su cofundadora de la Congregación de Esclavas de la Divina Infantita, en sus dos ramas, masculina y femenina. Ello le obliga a salirse de los operarios diocesanos y regresar a España. Es cuando intenta realizar una serie de fundaciones, entre ellas, la del noviciado del Cabezo de los Gázquez, para lo que tiene el apoyo del obispo Vicente Casanova. Cuando todo parecía ir bien, la reprobación de la congregación dio al traste con lo realizado y el gran proyecto de crear en los Gázquez una casa-noviciado de los Esclavos de la Divina Infantita en España quedó del todo abortado. En su lugar, hoy día, sólo existen unas ruinas. (Manuel Jaramillo Cervilla).

Más información: "La casa-noviciado de los Esclavos de la Divina Infantita en el Cabezo de los Gázquez de Vélez Rubio. Una empresa frustrada". Manuel JARAMILLO CERVILLA. 27 (2008).
Ilustración: Fotografía de grupo en el Cabezo de los Gázquez (Vélez Rubio). El P. Federico aparece sentado en el ángulo inferior izquierdo. En el centro, sentado, el obispo de Almería, Vicente Casanova; y detrás de él, de pie, D. Federico, el padre.

13/08/2025

El texto de la inscripción es como sigue: "Reinando Carlos IV, el Marqués y los ciudadanos de Vélez Rubio dedicaron esta obra para protección y felicidad de todos. Año del Señor de 1804".
Aún no hemos podido localizar una imagen de la estupenda Puerta de Granada, así que copiamos la descripción que nos ofrece un contemporáneo, Miguel Guirao Gea (1886-1977): “Había existido en las llamadas ‘Puertas de Granada’ una puerta, un portalón de mampostería, rematada en arco de piedra de sillería, sobre el que campeaba el escudo de la villa, por donde se entraba al pueblo. Se nombraba la Puerta de Granada. Era muy airosa. Por ella podían pasar carros cargados de sacos de harina, de paja, de muebles, etc. Se cerraría de noche en épocas difíciles. Se derribó a principios de siglo. En la época a que estas líneas se refieren, se mantenían sin derribar dos pequeños recintos, uno a cada lado de lo que fue el portalón, los cuales podrían haber servido como cuerpos de guardia o retenes u oficinas para recaudación de impuestos de consumos, portazgos o cosas semejantes. En una había una herrería de solípedos y tenía delante el banco con su yunque”. Extraído del libro Retratos humanos de mi pueblo. Vélez Rubio a comienzos del siglo XX, Revista Velezana, 1998, p. 144-146.
El acuerdo para su demolición se realizó en 1904 y el desmontaje, en 1907. El escudo se colocó en la fachada del Ayuntamiento (donde aún permanece), la placa con texto sirvió para proteger la acequia del brazal del Tinte (hallada por Antonio Sánchez Guirao, hoy se expone el patio del Museo Comarcal “Miguel Guirao”) y los bloques de sillares de la desaparecida Puerta de Granada fueron trasladados, en su mayoría, a la vega del pueblo, próxima a la balsa de Mesón, colocados en hilera junto a la vereda que discurría paralela a la acequia del Canal de la Comisión, que vertía sus aguas en la Balsa Nueva. Algunos de los bloques se utilizaron para el muro de piedra que todavía hoy podemos contemplar en la calle Corral Blanco, protegiendo “los bancales de Cabrera”; pero la mayoría fueron enterrados en los cimientos de las viviendas de la Cooperativa de los Ángeles (a comienzos de los años 80 del pasado siglo) para rellenar la gran depresión que existía en la zona.
Más información: "Los arcos de entrada al pueblo de Vélez Rubio". Textos: José D. Lentisco Puche, con la colaboración de Miguel Ángel Cuéllar Galera y Diego Gea Pérez. 28 (2009).
Ilustración: foto de Chencho Ruiz.

13/08/2025

Sobre “el Carbonero” han circulado numerosas leyendas y comentarios, la mayor parte de ellos fruto del temor o la devoción de la que fue objeto en vida, pero poco ajustados a la realidad de los hechos. Hombre rudo y bravucón, durante sus hazañas amenazó, saltó, robó y vivió como una verdadera alimaña por las sierras al amparo de escondrijos y el apoyo que le brindaron algunos campesinos. Su partida fue poco a poco cayendo abatida por la Guardia Civil hasta que, finalmente, él y su querida, al resistirse, fueron mu***os en la cueva de la Majada de los Masegosa (Cúllar).

Como ejemplo de su pretendida lucha antifranquista y del propio carácter del huido de la justicia, reproducimos una de las cartas que dirigió al alcalde de Zurgena: “El que suscribe, capitán del Ejército Rojo, Antonio Manchón Jiménez, alías El Carbonero, enterado de que ha sido detenida mi compañera y suegro, por el solo motivo de haber estado en el cortijo de mi suegro, le participo que, si lo tiene a bien, sean puestos en libertad en el plazo de 48 horas, de lo contrario aténgase a las consecuencias. Tenga en cuenta el camarada alcalde que se encuentra El Miliciano al mando y sin control del Gobierno, hasta que no venga su camarada Negrín, que vendrá en un día no muy lejano, y me dejó permiso para hacer todo cuanto mejor me parezca, y así lo haré. Hasta la presente no habéis conocido al Miliciano, pero lo vais a saber. Sin otra cosa, se despide este vuestro enemigo con un saludo revolucionario. Viva la República. Viva España. Vivan los Revolucionarios. Viva la CNT. Recuerdos a mi amigo Pinilla. Mayo 12, del año de 1941.

Más información: “La noche en que Jacinto se encontró con el Carbonero”. Pedro Felipe SÁNCHEZ GRANADOS. 23 (2004). “La partida del Carbonero y el Espailla al finalizar la Guerra Civil”. Eusebio RODÍGUEZ PADILLA. 26 (2007). “El romance del Carbonero. Modesto GARCÍA JIMÉNEZ. 26 (2007). “El Carbonero, el secuestro de Contador (Chirivel) y la refriega del cortijo Lorrán (Oria) en septiembre de 1941”. Miguel Ángel ALONSO MELLADO. 38 (2020).

Ilustración: Manuscrito hecho por el Carbonero en el que aparece él mismo disfrazado de guardia civil, el Espailla y el guardia Carretero de Chirivel. (Archivo del Juzgado Togado Territorial de Almería).

13/08/2025

El Carbonero, el secuestro de Contador (Chirivel) y la refriega del cortijo Lorrán (Oria) en septiembre de 1941
Miguel Ángel Alonso Mellado

Las andanzas del Carbonero y el Espailla por tierras de la zona norte de la provincia de Granada, parte de los Vélez y el Valle del Almanzora han sido transmitidas de padres a hijos durante estos 80 años creando un relato mitológico sobre las desventuras de estos huidos de la justicia franquista. En el recuerdo persiste la facilidad con que el Carbonero se burlaba de la guardia civil haciendo imposible su captura, también quedaron grabadas sus fugas utilizando bombas de humo y despistando a los beneméritos. Me contaba un pastor de Los Álamos (Oria) que en las fiestas del Contador, en julio de 1941, la cuadrilla estuvo observando desde una loma a la guardia civil y que cuando marcharon para el puesto de Chirivel, bajaron al baile con una burra pintada con los colores de la CNT y allí estuvieron bebiendo hasta el amanecer.

Revista Velezana ya publicó en 2004 (nº 23) y 2007 (nº 26) varios trabajos sobre el personaje y su banda:
"La noche en que Jacinto se encontró con el Carbonero".
Pedro Felipe SÁNCHEZ GRANADOS. 23 (2004); pp. 280-282.
"La partida del Carbonero y el Espailla al finalizar la Guerra Civil".
Eusebio RODÍGUEZ PADILLA. 26 (2007); pp. 83-94.
"El romance del Carbonero".
Modesto GARCÍA JIMÉNEZ. 26 (2007); pp. 298-306.

13/08/2025

Retratar a los difuntos en Almería y los Vélez: vestigios escasos de una extendida costumbre
Enrique Fernández Bolea
Foto: Niña fallecida y amortajada con blusón blanco, como si estuviese dormida. Fotografía post mortem tomada hacia 1920 en Cuevas del Almanzora. [José Matrán Tudela / Col. Mª Carmen Campos]

“La modernidad rehúye la muerte. Es tabú, aunque varias veces al día se nos cuele en el salón de nuestras casas a través de los noticiarios televisivos, de las insaciables redes sociales, y lo haga de las formas más escabrosas y violentas que podamos imaginar. Pero es esta una muerte remota, ajena, desposeída por ello de esa cercana atrocidad que nos solivianta, esa que desgarra y produce duelo. De la próxima, de la que inevitablemente se apodera de nuestra cotidianidad familiar, asumimos con asepsia su existencia, dejamos en manos de profesionales la preparación del difunto para su funeral, lo sacamos fuera de casa, alejándolo de inmediato del que ha sido su mundo vital, que es el nuestro, y convertimos el rito del último adiós en multitudinario, para que el fragor de la vida atenúe el dolor que Tánatos nos inflige. Nuestra actual relación con la muerte en la sociedad occidental es consecuencia de la prolongación de la vida, uno de los factores que definen nuestro estado de bienestar gracias a los avances en medicina y farmacopea, y a la expansión de los servicios sanitarios. Preocupados por vivir más, nos hemos encomendado a una ciencia y a una administración que nos ayudan a superar, aunque solo sea eventualmente, la angustiosa incertidumbre de la muerte. Somos una sociedad vitalista que ha deshumanizado a la muerte, que la ha expulsado de nuestra convivencia, que la repudia como respuesta a su acecho permanente”. (Enrique F. Bolea).

REVISTA VELEZANA, 43 (2025). Nuestras dos próximas citas de agosto: MARIA, domingo, 10; PUEBLA DE DON FADRIQUE, 13, amba...
08/08/2025

REVISTA VELEZANA, 43 (2025). Nuestras dos próximas citas de agosto: MARIA, domingo, 10; PUEBLA DE DON FADRIQUE, 13, ambas, a las 10 de la noche.

08/08/2025
06/08/2025

30 años del Museo, un mirada humana

Address


Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Revista Velezana posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

  • Want your business to be the top-listed Media Company?

Share