11/09/2026
¿Qué te está diciendo ese olor?
Algunos olores del cuerpo pueden cambiar por algo tan sencillo como la alimentación, el estrés, la sudoración, determinados medicamentos o las bacterias normales de la piel. Pero un cambio nuevo y persistente también puede ser una pista de que algo está ocurriendo en el organismo.
Por ejemplo, un aliento afrutado o con olor a acetona puede aparecer durante la cetosis, pero cuando se acompaña de mucha sed, vómitos, dolor abdominal, respiración rápida o dificultad para respirar, especialmente en una persona con diabetes, puede ser una señal de cetoacidosis diabética y requiere atención urgente.
El olor a amoníaco en el aliento puede aparecer en enfermedad renal avanzada, mientras que un olor corporal diferente puede relacionarse con alimentos, medicamentos, cambios hormonales o determinadas enfermedades. La o***a con olor fuerte tampoco significa automáticamente deshidratación: también puede estar relacionada con alimentos, medicamentos o una infección urinaria.
Y hay algo importante: el olor por sí solo no permite diagnosticar una enfermedad. Lo que importa es el cambio respecto a lo habitual y si aparece junto con otros síntomas.
Si el olor aparece de repente, persiste sin una explicación clara o se acompaña de otros síntomas, merece una valoración profesional.
👉 Guarda esta información y compártela. A veces, prestar atención a un pequeño cambio puede ser el primer paso para cuidar mejor de tu salud.