29/05/2026
Dios todopoderoso y eterno,
fuente de toda sabiduría y dador de todo buen consejo:
mira con bondad a tu Iglesia reunida en Sínodo.
Derrama sobre quienes han sido llamados a deliberar, discernir y servir
la gracia de tu Espíritu Santo;
para que, apartados de todo interés vano, de toda precipitación y de toda división,
busquen únicamente tu voluntad y la edificación de tu pueblo.
Concede a los sinodales corazón humilde para escuchar,
mente clara para discernir,
palabra prudente para aconsejar
y espíritu fraterno para caminar en unidad y caridad.
Que tu Espíritu, que condujo a la Iglesia apostólica en verdad y concordia,
guíe sus pensamientos, inspire sus decisiones
y fortalezca su testimonio,
para que todo cuanto se haga redunde en la gloria de tu santo Nombre
y en el bien de tu Iglesia.
Por Jesucristo nuestro Señor,
que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo,
un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.