05/07/2026
Hay momentos en la vida en los que uno siente que ya no puede más. He vivido días muy difíciles, días de lágrimas, de incertidumbre y de muchas preguntas. Días en los que, de rodillas, solo he podido pedirle a Dios fuerzas para seguir adelante.
Hubo momentos en los que pensé en rendirme, porque cuando las puertas parecen cerrarse y el camino se hace tan largo, es fácil perder la esperanza. Pero también he aprendido que los tiempos de Dios no siempre son los nuestros, y que muchas veces Él está obrando incluso cuando nosotros no podemos verlo.
Hoy sigo esperando, sigo resistiendo y sigo creyendo. No porque todo sea fácil, sino porque tengo la fe de que Dios nunca abandona a quienes confían en Él. Tal vez este capítulo de mi vida no sea el final, sino el proceso que me está preparando para algo mucho mejor.
Si tú también estás atravesando una tormenta, no te rindas. Llora si lo necesitas, ora con todas tus fuerzas, pero no dejes de creer. Después de la noche más oscura siempre vuelve a salir el sol, y estoy convencida de que, en el momento perfecto de Dios, todo cobrará sentido.
Hoy elijo seguir caminando con fe. Porque sé que lo mejor aún está por venir. 🤍🙏