14/01/2026
Ella es Elizabeth. Ella tiene 8 años.
Y esta es una pequeña catástrofe en las piernas. 😅
A ella no le gusta mucha gente. Incluyéndome a mí. Excepto por mi esposo, él es su humano favorito. Ella se pega contra él, se queda dormida en su almohada y, si me acerco demasiado a la cama, me mira fijamente como si fuera un intruso. Entonces ella comienza a gemir... como si ella fuera la víctima. 🐶
Ella tampoco soporta a otros animales. Ella quiere su tranquilidad, su cobertura y, sobre todo, su espacio. Y en cuanto a los hábitos, digamos que Elizabeth tiene sus propias reglas: come sola, vive sola, decide sola.
Lo más divertido es su ritual nocturno: a una hora determinada, se publica, exige irse y luego sale con cuidado a la terraza de la casa, como si el mundo exterior fuera muy sospechoso. Se queda allí unos minutos, observa todo y luego regresa como si hubiera completado una misión secreta. Si me muevo demasiado rápido, ella se congela, me juzga y vuelve a la cama.
Ella me vuelve loco a veces. Pero ella está en perfecto estado de salud. Ella simplemente lo ha hecho... un carácter fuerte. 😌
En su pequeño mundo, todo debería ser tranquilo, gentil y a su manera. Y al final, eso es lo que más le gusta de todo: estar segura, abrigada, acurrucada en la cama, con su pequeño aire medio dormida.
Probé muchas cosas, rutinas, consejos, horarios ... y finalmente entendí: con Elizabeth, no ganamos. Nos estamos adaptando. Y francamente, algunas manías y mucha personalidad, no es el fin del mundo.
Especialmente porque lo amamos mucho. 💛