30/09/2026
El gobierno de Estados Unidos revocó la visa y prohibió el ingreso al país al fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, junto a otros 12 ciudadanos bolivianos, en una medida que el propio funcionario vinculó directamente a su investigación contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo, exasesor del presidente Rodrigo Paz.
La decisión, anunciada por el Departamento de Estado el pasado 28 de septiembre, forma parte de una política de restricciones migratorias contra funcionarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, a quienes Washington acusa de “corrupción” o de “socavar gobiernos elegidos democráticamente”. En el caso específico de Mariaca, la acusación es explícita: “Abusó de sus cargos públicos al solicitar y aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a criminales violentos a evadir la justicia”.
🔗 “No es una coincidencia”: la investigación que incomoda
En una conferencia de prensa transmitida a nivel nacional, Mariaca rechazó las acusaciones y estableció un vínculo directo entre la sanción y su gestión al frente del Ministerio Público. “Sabemos que el trabajo que venimos realizando no ha sido del agrado de determinados sectores políticos, tanto fuera como dentro de nuestro país”, declaró.
El fiscal fue más allá y mencionó explícitamente el caso Cerimedo como uno de los procesos que habrían motivado la represalia. “Ha generado preocupación en diferentes ámbitos, pero ninguna presión política nacional e internacional puede convertirse en un impedimento de hechos que deben ser investigados”, afirmó. Cerimedo, detenido en el penal de Chonchocoro, enfrenta cargos por presunta tentativa de feminicidio contra su expareja, la activista Nadia Beller, y por legitimación de ganancias ilícitas