10/07/2026
🇻🇪 | Cuando el chavismo llegó al poder en 1998, Venezuela tenía 372 toneladas de oro en sus reservas internacionales. Al precio actual de la onza troy, ese oro tendría un valor aproximado de 22.500 millones de dólares. Hoy, en cambio, al país solo le quedan 47 toneladas.
De ese total, 31 toneladas permanecen retenidas por el Banco de Inglaterra. Las otras 16 toneladas, presuntamente resguardadas en las bóvedas del Banco Central de Venezuela (BCV), nunca han sido objeto de una auditoría pública e independiente que confirme su existencia.
Ahora Delcy Rodríguez busca recuperar las 31 toneladas retenidas en Inglaterra. Recientemente envió una carta al rey Carlos III solicitando su liberación con el argumento de que los recursos serían destinados a la reconstrucción de La Guaira.
La necesidad de recursos de esta administración parece no tener límites. Sus detractores sostienen que dilapidó más de un billón de dólares de la renta petrolera, incrementó la deuda pública en alrededor de 240 mil millones de dólares, desmanteló el potencial productivo de PDVSA, saqueó el Arco Minero, vendió activos estratégicos en el exterior, quebró las empresas básicas y dejó al país en una crisis económica e institucional sin precedentes.
Para muchos venezolanos, la magnitud del daño causado es difícil de describir. Ninguna metáfora parece suficiente para reflejar el deterioro económico, institucional y social que atribuyen a más de dos décadas de chavismo. Lo consideran el episodio más destructivo de la historia contemporánea de Venezuela y sostienen que no tiene comparación en términos de corrupción, criminalidad y devastación nacional.