07/08/2026
En las calles de nuestros pueblos existen historias que han pasado de generación en generación. Relatos que nuestros abuelitos contaban con misterio, algunas veces entre risas y otras con verdadero temor. Historias que forman parte de la memoria y de la tradición oral de nuestra aldea.
Una de esas historias es la del Gigante de la Calle del Agua.
Cuentan nuestros abuelitos que, en tiempos de antaño, cuando las noches eran más oscuras y las calles de Santa Ana apenas eran iluminadas por algunas lámparas, era común que las mujeres salieran de madrugada rumbo a la pila pública ubicada al final de la Calle del Agua, o hacia la plazuela de la aldea, para realizar sus labores cotidianas.
Y fue precisamente durante esos recorridos, cuando el pueblo todavía dormía y el silencio se apoderaba de las calles, que algunos vecinos aseguraban haber encontrado algo que no podían explicar.
Un gigante.
Dicen que aparecía acostado en plena Calle del Agua, ocupando gran parte de la calle con su enorme cuerpo. Quienes lo encontraban quedaban paralizados por el miedo, preguntándose:
¿De dónde había salido aquel hombre?
¿Quién era?
¿Cómo podía ser tan grande?
Algunos preferían no acercarse. Otros regresaban rápidamente a sus casas para contar lo sucedido, mientras que, al día siguiente, la historia recorría las calles de Santa Ana de boca en boca.
Pero la leyenda no terminaba allí.
También se cuenta que aquel misterioso gigante se les aparecía a algunas personas que regresaban de madrugada a sus viviendas, especialmente a quienes venían "alegres" luego de una fiesta y transitaban por la Calle del Agua.
Lo cierto es que, con el paso de los años, aquella historia quedó guardada en la memoria de nuestros abuelitos y se convirtió en una de esas leyendas que forman parte del imaginario y la identidad de Santa Ana.
Hoy, desde la Alcaldía Auxiliar de Santa Ana, queremos rescatar estas historias que nuestros mayores nos dejaron como herencia, porque un pueblo también conserva su identidad a través de sus relatos, sus personajes, sus calles y sus leyendas.
Así que la próxima vez que camine por la Calle del Agua, especialmente cuando la noche esté tranquila y la madrugada haya cubierto de silencio las calles de Santa Ana…
Mire bien antes de continuar.
Porque quién sabe… quizá el Gigante de la Calle del Agua todavía esté por ahí, esperando que alguien vuelva a encontrarlo. 👀🌙
¿Que otras historias y leyendas se sabe de nuestra aldea?