10/01/2026
A veces miramos el trabajo solo como cansancio,
como rutina,
como algo que quisiéramos cambiar.
Y olvidamos que hoy, para muchos,
tener un empleo es un privilegio que no llegó.
Mientras unos regresan a casa con las manos ocupadas,
otros vuelven con la incertidumbre en el pecho
y la esperanza cansada de tocar puertas.
Trabajar no siempre es fácil,
pero es digno.
Es alimento en la mesa,
es responsabilidad,
es esfuerzo convertido en sustento.
Agradecer no significa conformarse,
significa reconocer que hoy tienes una oportunidad
que muchos buscaron y no encontraron.
Porque el trabajo honra,
forma carácter
y enseña a valorar lo que cuesta ganarse.
Y quien aprende a agradecer lo que tiene,
está un paso más cerca
de lo que sueña alcanzar.