26/02/2026
🌿 Despertar no es un derecho.
Es un regalo.
Respirar no es automático por mérito.
Es misericordia renovada.
A veces vivimos como si Dios nos debiera algo.
Como si el día “normal” fuera lo mínimo esperado.
Pero desde una fe centrada en el evangelio entendemos algo humillante y hermoso:
no merecíamos reconciliación,
no merecíamos paciencia,
no merecíamos nuevas oportunidades.
Y, sin embargo, aquí estamos.
Sostenidos.
Perdonados.
Acompañados.
La gracia no es sólo el inicio de la vida cristiana.
Es el oxígeno diario del creyente.
Hoy no estás de pie por tu disciplina.
Ni por tu fuerza.
Ni por tu buen desempeño.
Estás de pie por la gracia de Dios.
Este es tu respiro de hoy:
vive este día con asombro, no con exigencia.
Cada conversación.
Cada oportunidad.
Cada momento sencillo…
Es gracia inmerecida.
Respira.
Agradece.
Y camina con humildad.