13/06/2025
Hoy 13 de Junio celebramos a San Antonio de Padua 🤎
Cada 13 de junio la Iglesia Católica celebra la fiesta de uno de los santos más queridos y venerados en el mundo: San Antonio de Padua (1195-1231).
La devoción y el afecto de tantos y tantos a lo largo de los siglos lo han convertido en un santo, en cierto sentido, “omnipresente”, ya que su nombre suele aparecer allí donde hay una iglesia, una parroquia, una escuela. Los fieles, que lo consideran “muy milagroso”, piden su intercesión en las más diversas ocasiones: cuando un objeto valioso se ha extraviado, cuando se busca pareja para casarse o, en los últimos tiempos, si alguien padece de enfermedad celíaca.
Hacedor de milagros
Fray Antonio se trasladó a Padua, donde ya había trabajado anteriormente. Allí denunció y combatió los vicios sociales de la usura y la frivolidad. También dio ejemplo de lucidez y sabiduría -Antonio era un hombre estudioso y de gran capacidad intelectual-.
A pesar de su juventud, exhibía una madurez en la fe poco común. En síntesis, fue hombre de oración y acción, y por su intercesión se obraron muchos milagros. Uno de los más conocidos es este: un hombre retó a Fray Antonio a probar que Jesús estaba en la Eucaristía. Para ello, con ánimo de mofa, dejó sin comer tres días a su mula. Luego la llevó frente al templo y le mostró pasto fresco para comer, esperando que el animal le haga un “desaire” a Dios y se precipite sobre el alimento. Para su desconcierto y el de los presentes, la mula no comió; al contrario, se hincó sobre sus patas delanteras, como todo aquel que sabe que ante Dios solo cabe estar de rodillas. ¿Cuál era la explicación de semejante prodigio? San Antonio estaba frente al animal con el Santísimo elevado en las manos. Aquella mula había sido capaz de reconocer perfectamente al que tenía enfrente: Dios.
Se sabe que en una ocasión, el Niño Jesús se le apareció a Antonio y este lo sostuvo en sus brazos -milagro que nos recuerda la ternura de Dios y la nobleza del corazón del fraile portugués-
Exhausto y enfermo, hacia el final de sus días, el santo se retiró a los bosques de las afueras de Padua para reponerse y orar. Viendo que el fin era inminente, pidió regresar, pero solo llegó hasta los límites de la ciudad.
El 13 de junio de 1231, Antonio recibió los últimos sacramentos, entonó un canto a la Virgen con dificultad y antes de partir a la Casa del Padre, dijo con una serena sonrisa: "Veo venir a Nuestro Señor". Tenía solo 35 años.
Créditos: ACristolados 😇