24/12/2025
(Reflexión)
"Cristo puede nacer mil veces en Belén, pero si no nace dentro de ti, estarás eternamente perdido" El nacimiento de Cristo en Belén es un hecho que cambió la historia, pero si no se repite en nuestro corazón, no tiene significado para nuestra vida.
El nacimiento de Cristo en nuestro corazón significa que Él viene a vivir en nosotros, a guiarnos, a transformarnos y a darnos una nueva vida. Es un proceso de conversión, de arrepentimiento y de fe, en el que nos entregamos a Él y le permitimos que tome control de nuestra vida.
Si Cristo no nace en nuestro corazón, estamos perdidos, porque no tenemos la vida eterna, no tenemos la paz, no tenemos la esperanza. Estamos separados de Dios, y sin Él, no hay nada que nos pueda salvar.
Pero si Cristo nace en nuestro corazón, todo cambia. Tenemos la vida eterna, tenemos la paz, tenemos la esperanza. Tenemos a Dios en nosotros, y con Él, podemos superar cualquier obstáculo, cualquier desafío, cualquier prueba.
La Navidad es un llamado a que Cristo nazca en nuestro corazón, a que Él venga a vivir en nosotros y a que nos transforme. Es un llamado a la conversión, a la fe, a la entrega. Es un llamado a que nos dejemos guiar por Él, a que nos dejemos amar por Él, y a que nos dejemos salvar por Él.
Así que, no basta con celebrar la Navidad como un evento histórico, debemos permitir que Cristo nazca en nuestro corazón, debemos dejar que Él nos transforme, debemos dejar que Él nos guíe. Solo entonces, podemos decir que la Navidad tiene significado para nuestra vida.
"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz." (Isaías 9:6)
"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." (Juan 1:14)
"Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los mu***os, serás salvo." (Romanos 10:9)