16/05/2026
PA' LOS PAISAS
Les dejó aquí, con mucho cariño y respeto una pequeña parte de la biografía de un personaje muy querido y es, considero yo, Patrimonio Municipal.
EL ALMA SONRIENTE Y EL PATRIMONIO HUMANO DE TIQUISATE:
Crónica de Esfuerzo, Arte y Dignidad Municipal
Hay hombres que nacen con el destino marcado por la necesidad, pero también con el don divino de transformar las carencias en sonrisas. En la historia viva de Tiquisate, Escuintla, existe un nombre que evoca nostalgia, alegría y una profunda admiración, conocido y querido por generaciones enteras bajo el entrañable nombre artístico de "RANITA".
Su vida, iniciada el 14 de febrero de 1948 en esta bendita tierra tiquisateña, es el testimonio vivo de que el trabajo honrado y el arte popular no solo dignifican al ser humano, sino que lo convierten en un pilar fundamental de la identidad de su pueblo. Hablar de "RANITA" es hablar de un verdadero patrimonio cultural y humano de nuestro municipio.
La Infancia en el Viejo Mercado: Forjado en el Esfuerzo
La escuela de la vida le comenzó muy temprano . Siendo apenas un niño, cuando el mercado local se asentaba justamente donde hoy se erige el edificio de la Municipalidad de Tiquisate, él ya conocía el peso de la responsabilidad. Lejos de los juegos comunes de la infancia, recorría los pasillos del mercado recogiendo basura, haciendo mandados y entregándose a cualquier labor honesta que se le presentara. Sus manos infantiles recibían con orgullo un jornal diario de cuatro a cinco quetzales; un dinerito sagrado que corría a entregar a su casa para aliviar el sustento de su hogar.
A la par de sus tempranos esfuerzos laborales, buscó la luz de la educación. Sus primeros años escolares transcurrieron en la Escuela Bacardí, para luego trasladarse a la Escuela Tecún Umán, donde con perseverancia logró culminar su sexto año de primaria. Fue precisamente en las aulas de la Tecún Umán donde el destino comenzó a revelar su magia.
EL NACIMIENTO DE UN ARTISTA DE SANGRE:
El arte de la comedia no fue algo improvisado; era un oficio noble que ya traía corriendo con fuerza por las venas. Sus primeros escenarios fueron los actos culturales de su escuela, donde su innata chispa y carisma natural robaban los aplausos de compañeros y maestros. En aquellos años de infancia y descubrimiento, contó con el impulso invaluable de su mentor, el recordado maestro Don Julio Gutiérrez, cariñosamente conocido como "Toby", quien vió en él un talento único y jamás dejó de motivarlo a subir a los escenarios.
El papel que consolidó su fama escolar y demostró su versatilidad actoral fue el de la "Negra Celina". interpretaba este personaje con tal perfección, respeto y gracia que el público estallaba en risas y aplausos, marcando el inicio de una vocación inquebrantable que formalmente floreció a la temprana edad de 15 años.
Les hablo de:
📸 EDMUNDO ALCIDES LÓPEZ NAVAS.
Conocido como "RANITA" 🤡
AVENTURA DEL CIRCO Y LA CONSAGRACIÓN DE "RANITA"
A los 15 años, impulsado por un indomable espíritu de aventura y el profundo anhelo de conocer el mundo —y no por falta de amor en su hogar, pues sus padres siempre le dieron un trato digno—, Edmundo tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre: se marchó a escondidas de su casa siguiendo las luces y el aserrín del Circo de los Hermanos Navarro. Su primera parada fue Escuintla, y su bautismo de fuego en el mundo del espectáculo no fue bajo los reflectores, sino en la ruda labor de armar y desarmar las pesadas estructuras de la carpa bajo el sol y la lluvia.
Sin embargo, el talento no se puede ocultar. Don Vicente Navarro, propietario del circo, observó con ojo clínico el ingenio y la gracia natural que el joven tiquisateño derrochaba en el día a día. Decidió darle una oportunidad de oro: le encomendó presentar unos actos como payaso, bajo la de que si lograba ganarse al público, el puesto sería suyo. Edmundo no solo cumplió, sino que maravilló.
A los 17 años, su identidad artística se selló para siempre. Su gran maestro, Don Arturo Velásquez, un consagrado artista cuyo nombre de escenario era "RANA", fue el encargado de enseñarle los secretos del maquillaje, las líneas expresivas y el respeto sagrado al personaje. En honor y agradecimiento a su mentor, el joven Edmundo adoptó el nombre que lo inmortalizaría: "Ranita". Con el tiempo, su talento lo llevó a dar el salto al prestigioso "Circo los Dumbars", de renombrado origen mexicano.
EL ORGULLO DE UN OFICIO SAGRADO Y LA CARAVANA DEL EXITO:
A pesar de la distancia y las largas jornadas itinerantes, el corazón de "Ranita" jamás se apartó de sus raíces. En una época donde no existían las transferencias bancarias ni las comunicaciones modernas, guardaba con celo cada centavo de su salario. Esperaba con ansias la mínima oportunidad o los días de descanso para emprender el viaje de regreso a Tiquisate, cruzar el umbral de su hogar y entregarle personalmente a sus padres el fruto bendito de su sudor.
A los 18 años, la carrera de Ranita alcanzó un nuevo nivel de madurez al unirse a la caravana de artistas de Don Chalo Hernández, célebre por el legendario programa "Venga con Chalo Venga". En este espacio de alta exigencia artística, pulió sus rutinas, dominó el escenario y comprendió la profunda psicología de hacer reír. Posteriormente, tuvo el honor de trabajar junto a "Taco" y "Enchilada", los inolvidables humoristas del recordado y desaparecido programa televisivo "Campiña", llevando siempre en alto el nombre de su querido municipio. Su arte también vistió de gala los parques de diversos pueblos, donde se presentaba a sombrero abierto, ganándose la vida con una honestidad inquebrantable.
UN TRIUNFO HISTÓRICO PARA TIQUISATE:
El punto culminante de su reconocimiento llegó en enero de éste año (2026) cuando fue seleccionado para representar a Tiquisate en un gran certamen artístico en la cabecera departamental de Escuintla. Compitiendo contra los mejores talentos de la región, el carisma, la técnica y el alma tiquisateña de "Ranita" se impusieron con absoluta categoría, conquistando con orgullo el Primer Lugar y trayendo la gloria cultural a nuestro pueblo.
EL REGRESO AL TERRUÑO E INDEPENDENCIA:
A los 22 años, con el equipaje lleno de experiencias, aplausos y un profundo conocimiento del espectáculo, Ranita decidió regresar definitivamente a Tiquisate para independizarse. Su nombre ya era sinónimo de alegría garantizada. Aunque era solicitado para amenizar toda clase de eventos sociales, su verdadero fuerte y donde dejó una huella imborrable fue en las fiestas infantiles. No hay niño de aquella época en Tiquisate que no guarde en su memoria el eco de una risa provocada por las ocurrencias de nuestro querido payasito.
Demostrando que para el trabajo no hay vergüenza sino orgullo, combinó durante un tiempo su labor artística de los fines de semana con el duro oficio de cobrador de camionetas durante los días particulares, asegurando así el sustento diario con la frente en alto.
EL LEGADO FAMILIAR Y EL PRESENTE DE UN GUERRERO:
En el año de 1983, a la edad de 35 años, Edmundo unió su vida con su amada esposa, quien entonces tenía 25 años. De ese bendito lazo, y gracias al sudor vertido bajo el maquillaje y los zapatos gigantes, brotó el fruto más grande de su existencia: sus tres hijos:
● JOSÉ DOMINGO
● CARLOS EDMUNDO
● VERÓNICA LÓPEZ VELÁSQUEZ .
A todos ellos los sacó adelante con amor, ejemplo y una rectitud intachable, demostrando que detrás de la nariz roja latía el corazón de un padre ejemplar.
Hoy, con el peso de los años pero con la misma dignidad de aquel niño del mercado, Don Edmundo pasea por las calles de Tiquisate vendiendo deliciosos chocobananos en el área del mercado, donde se reencuentra a diario con sus clientes de toda la vida, quienes lo saludan con el respeto que se le debe a una leyenda urbana.
Desde la comodidad de su hogar, rodeado del amor incondicional de sus hijos y consentido por sus amados nietos, "Ranita" contempla el camino recorrido.
Ha tenido una vida alegre, viajada y bendecida. Conoció gentes y lugares que hoy atesora con profunda gratitud en el pecho, dándole gracias al Creador por permitirle vivir la vida que él mismo eligió desde los 15 años: la vida de hacer feliz al prójimo.
El Sabio Consejo de "Ranita" a las Nuevas Generaciones:
●"Que se porten bien con papá y mamá, que los cuiden, que los amen... porque uno sin sus padres ya no vale nada"●
Don Edmundo Alcides López Navas no es solo un vecino destacado; es la risa personificada de nuestra historia, el ejemplo vivo de la resiliencia y el esfuerzo. Su generosidad sigue intacta, al punto de que hoy en día mantiene sus puertas abiertas para cualquier joven que desee aprender el noble y honorable arte de maquillarse como payasito y continuar con el legado del buen humor.
Tiquisate del Recuerdo rinde honores a DON EDMUNDO ALCIDES LÓPEZ NAVAS "RANITA" 🤡
Por las risas de ayer, la dignidad de hoy y el legado de siempre:
¡MUCHAS GRACIAS, MAESTRO!
(Ranita se pone a las ordenes para cualquier tipo de evento, ya que es POLIFACÉTICO)
Si usted paisano quiero contactarlo
Éste es su número 39739990.
Sigue a la orden!!
Ya saben
Comenten y Compartan
Saludos y bendiciones paisanos 🖐