08/08/2026
¿Por qué criticar una nueva forma de celebrar nuestros desfiles?
Cada año, los desfiles del 15 de septiembre se realizan de manera tradicional sobre la Avenida Independencia. Sin embargo, este año se plantea una alternativa diferente: que el recorrido tenga como sede o punto de culminación el Estadio Municipal Roben Guifarro de Catacamas.
Y cabe preguntarnos: ¿cuál es el problema de innovar?
Lejos de criticar una iniciativa diferente, deberíamos analizar sus ventajas. El estadio ofrece un espacio mucho más amplio, adecuado para recibir a estudiantes, padres de familia y ciudadanos que quieran disfrutar de esta celebración patria con mayor comodidad y seguridad.
Durante años, la Avenida Independencia ha sido parte de nuestra tradición, pero también debemos reconocer sus limitaciones. Sus calles son relativamente angostas y, al llegar al Parque Félix M. Reyes, se concentra una gran cantidad de personas en un espacio que no siempre resulta adecuado para semejante aglomeración. En años anteriores incluso se han registrado casos de personas desmayadas, especialmente niños afectados por el intenso calor y la exposición prolongada al sol.
Entonces, ¿por qué no intentar algo diferente?
Innovar no significa borrar nuestras tradiciones. Significa buscar nuevas formas de hacer las cosas, adaptándonos a una ciudad que está creciendo y cambiando constantemente.
Catacamas ya no es la misma ciudad de hace 10, 20 o 30 años. Nuestra población crece, nuestras necesidades cambian y también deben evolucionar nuestros espacios para celebrar y convivir.
Si el objetivo es que las familias puedan llegar, sentarse, disfrutar y ver desfilar a sus hijos en un lugar amplio y acondicionado, ¿por qué no darle una oportunidad?
Podemos debatir, podemos sugerir mejoras y podemos señalar lo que consideremos necesario corregir. Pero no deberíamos rechazar una idea simplemente porque rompe con lo tradicional.
A veces, para avanzar, hay que atreverse a hacer las cosas de manera diferente.
Catacamas necesita crecer no solo en infraestructura, sino también en mentalidad. Aplaudamos las iniciativas que buscan innovar, mejorar la experiencia de las familias y ofrecer espacios más dignos para nuestros estudiantes.
Porque si siempre hacemos las cosas de la misma manera, ¿cómo esperamos que nuestra ciudad avance?